El Constitucional de Turquía sentencia que 4,25 metros cuadrados por preso son suficientes

El caso se refiere a la demanda presentada por un antiguo juez encarcelado tras el intento de golpe de Estado, que denunció que en una celda para 16 personas dormían 25 presos, varios de ellos en el suelo.

El Tribunal Constitucional de Turquía ha dictaminado en una reciente resolución que un espacio vital de 4,25 metros cuadrados –incluyendo las zonas comunes- por cada interno en una prisión constituye una superficie “suficiente” para vivir.

Según informó la prensa turca la decisión se refiere a una demanda presentada por un antiguo juez encarcelado tras el fallido golpe de Estado al ser acusado de pertenencia a la Organización Terrorista de Fethullah (FETÖ); el interno en cuestión, Mehmet Hani Baki, interno en una prisión de la provincia turca de Osmaniye, presentó una demanda ante el juez de ejecución penal contra el centro penitenciario alegando que la celda donde se encontraba tenía capacidad para 16 personas, pero en realidad alojaba a 25 internos.

Después de que su queja fuera archivada, el exjuez decidió apelar ante un tribunal penal de segunda instancia de la provincia, donde su demanda fue de nuevo rechazada, por lo que finalmente optó por recurrir al Tribunal Constitucional de Turquía.

Si bien los responsables del centro penitenciario admitieron que en la celda en cuestión sólo había 16 literas, y que a los restantes 9 internos se les había proporcionado colchones en el suelo para dormir, indicaron que el espacio vital del que disponía cada preso era de 4,25 metros cuadrados por persona, teniendo en cuenta las zonas comunes.

Consecuentemente la sección segunda del Tribunal Constitucional decidió rechazar la demanda presentada por Baki, explicando que la situación de saturación temporal de las cárceles se debía a los arrestos practicados contra los miembros de FETÖ que participaron en el fallido golpe de Estado de 2016.

“Dado que se dejan 4,25 metros cuadrados por persona, incluyendo zonas de convivencia comunes tales como la cocina o el patio de la prisión, se ha establecido que es un estándar suficiente. No se puede argumentar que dormir ocasionalmente en los colchones de suelo asignados en lugar de en una litera cause daños físicos o psicológicos graves al demandante”, afirma el razonamiento de la sentencia.

Sin embargo el presidente de la sección segunda del Tribunal Constitucional, Engin Yıldırım, hizo pública su disconformidad con el voto de sus colegas del tribunal: “Se puede entender que las celdas de prisión sobresaturadas puedan ser necesarias durante un período de tiempo, pero en el caso de este demandante, resulta inaceptable que los prisioneros sean mantenidos en un ambiente así durante un largo período de tiempo, que supera el año”.

“Que los presos, incluyendo el propio demandante, tengan que dormir por turnos frente al retrete durante más de un año, es algo que choca con la dignidad humana”, subrayó.