El Consejo de Seguridad de la ONU condena la masacre en Houla

El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas condenó la matanza de casi 110 civiles, gran parte de ellos niños, mientras Annan llegaba el lunes a Damasco en un intento por salvar un plan de paz que parece condenado al fracaso.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó el domingo de forma unánime la muerte de unas 110 personas en la ciudad siria de Houla, pero mantuvo su división acerca de quién fue el verdadero causante de la masacre, con países como Rusia respaldando la versión del régimen sirio de que la matanza fue obra de los rebeldes opuestos al gobierno.

Las imágenes de las víctimas, entre las que se incluyen numerosos niños y cuyos cuerpos quedaron en muchos casos destrozados por fuego de mortero, generaron una ola de conmoción y pusieron en evidencia el fracaso del plan de paz auspiciado por Naciones Unidas, que teóricamente se inició con un alto al fuego hace seis semanas y el despliegue de 300 observadores de la ONU que lo verifiquen; en la práctica sin embargo ni el alto al fuego se está cumpliendo ni la presencia de los observadores están impidiendo los combates o la muerte de civiles.

En el comunicado emitido tras la resolución -no vinculante- del Consejo de Seguridad, éste dijo condenar «en los términos más enérgicos posibles las matanzas, confirmadas por observadores de Naciones Unidas, de decenas de hombres, mujeres y niños y las heridas a cientos más en la población de Houla, cerca de Homs, en ataques mediante una serie de bombardeos de artillería y tanques del gobierno en un barrio residencial… Un uso tan indignante de la fuerza contra la población civil constituye una violación del derecho internacional aplicable y de los compromisos del gobierno sirio bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas».

Rusia, que mantiene desde el principio una postura cercana al régimen de Bashar al-Assad y ha utilizado junto con China su derecho a veto para evitar sanciones más duras contra el gobierno sirio, aprovechó los tristes acontecimientos ocurridos el fin de semana en Houla para hacer un llamamiento a Naciones Unidas a que investigue a los verdaderos causantes de la violencia en el país, en línea con las argumentaciones del régimen sirio, que acusó a las fuerzas de la oposición de cometer la masacre.

Por su parte los observadores de la ONU constataron que se habían producido disparos de tanques y artillería pesada contra barrios residenciales de Houla, y que muchos de los cadáveres presentaban heridas causadas por estas armas, lo que descartaría implícitamente a los rebeldes, que no poseen armamento pesado. Sin embargo también indicaron que algunas víctimas presentaban heridas por arma corta, lo que no descartaba a ninguno de los dos bandos.

En total la ONU contabilizó cerca de 110 víctimas civiles en esta pequeña población de la provincia de Homs, entre ellos más de una treintena de niños, lo que convierte a esta matanza en una de las peores desde el inicio de los primeros levantamientos populares contra el régimen de Bashar al-Assad, hace ahora 14 meses, en un conflicto que se ha cobrado ya unas 10.000 víctimas mortales.

Activistas de la oposición siria y testigos presenciales del ataque aseguraron que la masacre fue causada por milicias leales al régimen, conocidas como «Shabbiha» y famosas por sus métodos brutales. Al parecer las fuerzas de Assad habrían atacado Houla tras una protesta que se inició el viernes coincidiendo con el fin de las oraciones en las mezquitas, lo que llevó a un enfrentamiento posteriormente con insurgentes armados.

Annan llega a Siria

En medio de esta delicada situación y apenas 24 horas después de la resolución de condena del Consejo de Seguridad, el enviado especial para Siria Kofi Annan llegaba el lunes a Damasco y tenía previsto reunirse con el ministro de exteriores sirio Walid Muallem, para verse posteriormente el martes con el presidente Bashar al-Assad.

Annan, que inicia así su segunda visita al inestable país árabe desde que lo hiciera por primera vez a mediados del pasado mes de marzo, criticó el lunes al gobierno sirio por el empleo de la artillería pesada y los tanques en zonas densamente pobladas al tiempo que pidió a «toda persona con un arma» que ponga fin a la violencia tras la terrible masacre ocurrida en Houla.