DETENIDO EN BELGRADO RADOVAN KARADZIC

Radovan Karadzic, el ex jefe político de los serbios de Bosnia detenido la noche del lunes por los servicios secretos serbios, fue buscado durante 13 años por la comunidad internacional, que veía en él a un adepto sanguinario de la \»limpieza étnica\» en la ex Yugoslavia.

Inculpado de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra por el TPI de La Haya, Karadzic es considerado responsable, en particular, junto con su acólito militar, Ratko Mladic, de la peor masacre cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial: la eliminación de casi 8.000 musulmanes en Srebrenica (este de Bosnia) en julio de 1995.

También es acusado por su papel en el sitio de Sarajevo, que duró 43 meses y durante el cual unos 10.000 civiles murieron.

Grande de estatura, el hombre de la cabellera gris y la mecha rebelde sobre la frente no ha sido visto en público desde que fugó en 1996.

Considerado como un monstruo por los croatas y los musulmanes de Bosnia, Karadzic sigue siendo para muchos serbios un héroe de la guerra que desgarró Bosnia de 1992-1995, tras la proclamación de su independencia.

Nacido el 19 de junio de 1945 en la aldea de Petnjica en Montenegro, Karadzic pasó su infancia en Niksic, cerca de la frontera con Bosnia. Desde su infancia escribió poemas, un pasatiempo que conservó siempre, junto con la composición de piezas de teatro o de música popular.

Su padre, de quien heredó el fervor nacionalista, fue encarcelado por haber participado en el movimiento de los \»Chetniks\», que combatieron tanto a los nazis como a los partidarios de Tito durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras instalarse como psiquiatra en Sarajevo en los años 60, Radovan Karadzic comenzó su carrera política en 1990, teniendo como mentor a Slobodan Milosevic, el hombre fuerte de Yugoslavia, muerto en marzo de 2006 en la prisión del TPI en La Haya, antes del final de su proceso.

Tras la caída del muro de Berlín, los aires de transformación que cambiaron la ex Europa comunista llegaron a Yugoslavia, que se dislocó cuando cada una de sus seis repúblicas proclamó su independencia en 1991.

Como Slobodan Milosevic, Karadzic quiso entonces promover la anexión a Serbia de los territorios con población serbia en Croacia y en Bosnia, donde los serbios representan cerca del 44% de la población.

Apoyado por el general Ratko Mladic, Karadzic \»limpió\» Bosnia de sus elementos no serbios. Más de un millón de personas se vieron obligadas a dejar sus casas y 200.000 personas murieron durante la guerra.

Con los acuerdos de Dayton, a finales 1995, Karadzic obtuvo \»su\» república: la República Srspka, mientras que croatas y musulmanes compartían la otra mitad del país, la Federación croato-musulmana.

Pero, ya en Dayton, Milosevic lo mantuvo al margen y, de hecho, a partir de julio 1996, quedó prohibido de aparecer en público.

Karadzic entró en la clandestinidad protegido por una poderosa red de leales seguidores. Rodeado de numerosos guardias de seguridad, también se habría beneficiado de la protección policial y, según rumores, se habría refugiado en alguna ocasión en monasterios ortodoxos serbios.

Su leyenda de prófugo inubicable fue creciendo a medida que las operaciones de la OTAN para detenerlo fracasaban, y esto pese a que el departamento de Estado norteamericano había prometido una recompensa de 5 millones de dólares por toda información que sirviera para capturarlo.