Comienzan a implantarse ‘’botones del pánico’’ en el transporte público de Estambul

El dispositivo, que por ahora sólo estará disponible en la red de metrobuses de la ciudad, enviará una señal de emergencia y servirá para prevenir delitos como el acoso sexual o el robo.

La empresa municipal de transporte público de Estambul, la İETT, presentó el jueves ante la prensa los nuevos “botones del pánico” que comenzarán a implantarse en los sistemas de transporte de la ciudad para prevenir delitos como el acoso sexual o el robo.

En declaraciones recogidas por la agencia de noticias Anatolia, el jefe del departamento de tecnología de la İETT, Hasan Çelikdelen, explicó que cuando una persona presiona el botón del dispositivo éste genera una señal de emergencia que es recibida en el centro de control de la compañía.

“Después, nuestro centro comienza a recibir imágenes en directo a través de cuatro cámaras situadas en el autobús, y las fotografías tomadas por estas cámaras de seguridad llegan hasta nuestros servidores”, señaló Çelikdelen. Además de identificar la amenaza, el centro de control alertará a las fuerzas de seguridad y un agente de seguridad de la compañía se desplazará hasta el lugar donde se encuentre el autobús desde el que se haya emitido la alerta.

Estos botones del pánico, identificados claramente por un cajetín de color amarillo en el que puede leerse “Acil durum butonu” (Botón de parada de emergencia) y situados visiblemente en una ubicación similar a las de los pulsadores de parada, estarán inicialmente disponibles sólo en los metrobuses, un popular sistema de transporte público que utiliza un carril exclusivo y que es empleado a diario por cientos de miles de estambulitas, principalmente para acudir al trabajo.

No obstante Çelikdelen señaló que una vez los botones del pánico sean obligatorios por ley en todos los sistemas de transporte público del país, la İETT implantará este dispositivo también en el resto de la red de autobuses de Estambul.
 
La iniciativa fue puesta en marcha a raíz de la alarma e indignación social desatada a raíz del brutal asesinato hace un año de una estudiante de psicología, Özgecan Aslan, que murió a manos del conductor de un minibús en la provincia de Mersin cuando la joven se resistió mientras el hombre intentaba violarla.

Tras el terrible suceso, las autoridades de la vecina provincia de Adana tomaron la decisión el pasado verano de instalar botones del pánico en los vehículos de transporte público de la región para que una pasajera pueda pedir ayuda inmediata en caso de que se vea amenazada o acosada sexualmente.