médicos turcos visitan a un paciente en un hospital al que practicaron una cirugía de reimplante de un brazo tras perderlo en un accidente de autobús, cuya imagen se muestra al lado

Cirujanos logran reimplantar miembros amputados a víctimas del accidente de Antalya

Dos víctimas de un grave accidente de autobús ocurrido hace 10 días en Antalya, cuando el vehículo se precipitó por un barranco tras tomar una curva peligrosa a gran velocidad, han logrado recuperar sus miembros amputados tras una compleja intervención quirúrgica que duró 10 horas y después de que, en un primer momento, varios médicos consideraran la operación inviable.

El siniestro, que causó diez fallecidos, se produjo el pasado 1 de febrero y dejó además 24 heridos, varios de ellos graves; entre ellos se encontraban Sedef Sarı, una mujer que sufrió la amputación de una pierna y que además perdió a su hijo Seymen Çınar Sarı, y Yavuz Selim Yiğit, que perdió un brazo en el accidente. Los miembros seccionados fueron recogidos y conservados en hielo por equipos de la gendarmería turca, con la esperanza de que pudieran ser reimplantados. 

Cuando toda esperanza parecía perdida, un familiar tuvo una idea

Sin embargo, una vez ingresados ambos en la Ciudad Hospital de Antalya y examinado su caso, los médicos determinaron que no era posible realizar una microcirugía reconstructiva para reimplantar los miembros seccionados. Cuando toda esperanza parecía perdida, en ese momento un familiar de la mujer herida, Vedat Sarı, tuvo una idea y contactó con los reputados cirujanos turcos Ömer Özkan y Özlenen Özkan, famosos por realizar hace 14 años el primer trasplante de cara de Turquía y quienes, años atrás, le habían reimplantado al propio Vedat un brazo y habían reimplantado también con éxito varios dedos amputados a su hija.

Los dos expertos respondieron inmediatamente a la petición de ayuda, y trasladaron a ambos pacientes al quirófano. El doctor Ömer Özkan dirigió la operación de reimplantación de la pierna de Sarı, mientras que la doctora Özlenen Özkan se encargó de la cirugía para reimplantar el brazo de Yığıt. Ambas operaciones se llevaron a cabo simultáneamente en quirófanos adyacentes y se prolongaron durante casi 10 horas, en las que se repararon meticulosamente huesos, músculos, nervios y vasos sanguíneos con técnicas de microcirugía avanzada

Finalmente y tras una larga espera, los familiares de ambas víctimas recibieron la buena noticia: las operaciones permitieron reimplantar con éxito la pierna amputada de Sarı y el brazo de Yiğit. Después de recibir tratamiento en cuidados intensivos, Sarı y Yiğit fueron trasladados a una sala normal, donde pudieron recibir la visita de ambos doctores y de sus familias. Pese a la delicada operación, el estado de salud de ambos pacientes evoluciona favorablemente.

“Gracias a que conservaron adecuadamente los miembros, pudimos reimplantarlos”

En declaraciones recogidas por medios turcos, la doctora Özlenen Özkan subrayó la importancia de la correcta manipulación y el traslado rápido de los miembros amputados: “No pudieron encontrar el brazo y la pierna inmediatamente, los encontraron más tarde, pero gracias a que los trajeron en condiciones adecuadas, pudimos reimplantar el brazo y la pierna. Fue una operación larga. Dos equipos trabajaron uno al lado del otro en dos salas al mismo tiempo. Gracias a Dios, su estado es muy bueno ahora, aunque la primera semana siempre es crítica por el riesgo de que se produzcan obstrucciones vasculares”.

Özkan recalcó que lo esencial para que los cirujanos tengan éxito en el reimplante es que los miembros lleguen pronto y bien conservados: «Suturar esos órganos después de 4-5 horas perjudica al paciente; no deben suturarse. Tienen que llegar muy rápido y en un ambiente fresco, sin contacto directo con el hielo. Nos llegaron en las condiciones adecuadas, así que nuestro trabajo fue más fácil. Nos reunimos con las familias después de la operación. Esperaban nuestra salida con gran expectación, y pudimos darles la buena noticia. La paciente a la que le reimplantamos la pierna tenía otro pariente (Vedat Sarı) al que habíamos reimplantado el brazo amputado en un accidente de moto años atrás. Fue él quien se puso en contacto con nosotros y el que nos informó en primer lugar del trágico accidente. Es una coincidencia realmente interesante”, subrayó la doctora turca.