Cientos de miles de personas se manifiestan en Israel pidiendo reformas

Cientos de miles de israelíes salieron el sábado a las calles para protestar por el incremento del coste de la vida y pidiendo justicia social en una movilización sin precedentes.

Cientos de miles de israelíes salieron el sábado a las calles para protestar por el incremento del coste de la vida y pidiendo justicia social, en una movilización sin precedentes que parece un eco de las revoluciones que viven muchos países árabes.

Lo que empezó siendo un mero movimiento estudiantil desembocó el sábado en una de las mayores manifestaciones que se recuerdan en Israel, mientras el gobierno de Netanyahu trataba de contrarrestar las demandas de los manifestantes, muchos de ellos de clase media, que pedían reformas económicas y sociales en contra de las políticas de libre mercado del gabinete actual.

La propia policía estimó en al menos 250.000 las personas que salieron a la calle el sábado en varias ciudades, incluyendo Tel Aviv o Jerusalén, algo inusual en un país donde las protestas y demostraciones públicas suelen estar relacionadas más bien con el conflicto palestino.

Las protestas han dejado en segundo plano el enfrentamiento que el gobierno de Netanyahu mantiene con los palestinos debido a su determinación de que Naciones Unidas reconozca un estado palestino independiente el próximo mes de septiembre. «No ha habido nada así durante décadas. Toda esta gente reunida, tomando las calles, demandando un cambio… Es la revolución», declaró a la prensa uno de los líderes de la protesta.

Israel prevé que su economía crezca este año un 4´8%, una cifra que sin duda envidiarían sus vecinos europeos o incluso Estados Unidos, y una tasa de desempleo que no llega al 6%. Sin embargo un creciente número de ciudadanos siente que este crecimiento no repercute en su beneficio mientras las diferencias salariales entre los que más ganan y los que menos se acrecientan. En un reciente estudio el público señalaba precisamente la disparidad entre los salarios -una de las más altas de la OCDE- y la dificultad de acceder a una vivienda como los principales problemas de los que debería ocuparse el gobierno.

Moshe Kahlon, ministro y recién nombrado portavoz de Netanyahu, mostró que el nerviosismo por estas protestas ha calado en el gobierno israelí al afirmar que se buscaría una solución aunque costase «miles de millones», pese a los temores porque un crecimiento del gasto público dispare la deuda soberana israelí, que en estos momentos alcanza el 75% de su PIB.