Bulgaria seguirá prohibiendo a las minorías el uso de su lengua

Un diputado socialista búlgaro se vio obligado a retirar una propuesta de ley para permitir a la minoría turca del país usar su propia lengua en campaña, después de que sus compañeros pidieran su expulsión del partido.

El uso de cualquier lengua distinta al búlgaro en campaña electoral seguirá estando prohibido en campaña electoral, después de que un diputado de la oposición se viera obligado a retirar una polémica propuesta que pretendía acabar con la obligación de que las minorías del país empleen exclusivamente el idioma oficial.

Georgi Kadiev, diputado por el opositor Partido Socialista Búlgaro o BSP (que posee 37 de los 240 escaños en la Asamblea Nacional) había presentado la semana pasada un borrador para modificar la ley electoral vigente que prohíbe en Bulgaria el uso de la lengua materna por parte de las minorías nacionales durante las elecciones. Kadiev había propuesto que se autorizase su uso a condición no obstante de que se proporcionase al mismo tiempo una traducción al búlgaro.

La propuesta sin embargo fue rechazada abrumadoramente entre las filas del propio BSP, que el martes anunciaba la retirada de la proposición después de que 30 de los 31 diputados de su grupo parlamentario que participaron en una reunión sobre el tema exigiesen que se retirase la enmienda. Durante la reunión algunos de los propios colegas de Kadiev, según afirmó éste posteriormente, llegaron a pedir su expulsión del BSP por haber presentado la iniciativa.

Se estima que de los algo más de 7 millones de habitantes que tiene Bulgaria, un 9% forman parte de la minoría turca –la más importante del país- y casi un 5% son de etnia gitana; además casi otro 2% de la población lo forman otros grupos minoritarios incluyendo rusos y armenios. En conjunto las minorías forman más del 15% de la población del país, según datos de 2011.

Fundado en 1990, el Movimiento por los Derechos y las Libertades (DPS), con 36 diputados en la Asamblea Nacional y de orientación centrista-liberal, agrupa a buena parte de los votantes de las minorías aunque su base electoral la constituyen los búlgaros de la importante minoría turca.

Su líder, Lyutvi Ahmed Mestan, fue multado por emplear el turco en campaña casi una docena de veces sólo en las elecciones generales de 2014. Mestan se había referido precisamente a la propuesta de Kadiev como “una luz prometedora en el túnel” en un país dominado por el nacionalismo conservador y donde el primer ministro Boyko Borisov reconoció por primera vez el pasado diciembre la impunidad de que aún gozan los responsables de la persecución y los crímenes contra la minoría musulmana y turca del país, que obligó a cientos de miles de personas a huir a Turquía durante la era soviética.