Ascienden a 28 los fallecidos en Turquía por beber alcohol adulterado

26 personas siguen hospitalizadas tras consumir rakı manipulado con metanol, algunas en estado muy grave, por lo que el número de víctimas podría aumentar en los próximos días.

El número de muertos por consumo de alcohol ilegal en Turquía se eleva ya a 28 personas, después de que los últimos exámenes forenses practicados a cinco personas fallecidas en los últimos días hayan confirmado que su muerte estuvo relacionada con el consumo de una partida adulterada de rakı, una bebida anisada de alta graduación muy popular en Turquía.

Según informaron medios turcos, los forenses que investigan el caso han determinado que estas nuevas cinco víctimas fallecieron a consecuencia del consumo de alcohol metílico (metanol), mucho más barato que el etílico pero que resulta altamente tóxico para el organismo humano.

El rakı adulterado fue vendido inicialmente en tiendas del distrito histórico de Fatih –en el casco antiguo de Estambul- a un precio hasta 12 veces inferior al normal, lo que lo hace muy atractivo especialmente para los consumidores con menos recursos.

Un total de 91 personas han sido hospitalizadas hasta ahora con síntomas de envenenamiento –que incluyen delirios, dolor estomacal agudo, vómitos y pérdida de visión- desde que se detectaran los primeros casos el pasado 18 de octubre: 26 siguen recibiendo tratamiento, incluyendo al menos nueve personas cuyo estado es muy grave, por lo que se espera que el número de víctimas continúe aumentando en los próximos días. Los pacientes más graves presentan daños en los riñones, el hígado y los ojos.

Hasta la fecha más de una veintena de personas han sido detenidas en relación con el caso, incluyendo varias personas que formaban parte de una red encargada de fabricar, distribuir y vender las botellas de rakı adulterado. Una quincena de ellas han ingresado por orden judicial en prisión preventiva a la espera de juicio, acusadas de intento de homicidio.

Las autoridades han pedido a los ciudadanos que extremen las precauciones al adquirir botellas de alcohol sin el debido etiquetado o a un precio inusualmente bajo, y que alerten a la policía en caso de que sospechen de algún establecimiento. Miles de botellas han sido confiscadas ya en varias redadas policiales por toda Turquía.