Ankara apoya la venta de armas a la oposición siria

El ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu apoyó la propuesta de Francia y Reino Unido de armar a los rebeldes para acabar con la desigualdad frente a las tropas del régimen de Bashar al-Assad.

 

Turquía apoya el levantamiento del embargo que pesa en Europa y Estados Unidos sobre la venta de armas a Siria por la desigualdad que supone a la hora de que los rebeldes que luchan contra el gobierno de Bashar al-Assad hagan frente a las tropas del régimen, según explicó el jueves el ministro de exteriores turco, Ahmet Davutoğlu.

“Si la comunidad internacional mostrara de forma muy clara y decisiva el deseo de detener la guerra desatada por el régimen sirio, no habría ninguna necesidad de ningún tipo de proporcionar armas”, dijo Davutoğlu desde la capital turca durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo rumano Titus Corlatean, en alusión al apoyo que países como Irán, Rusia o China siguen dando a Damasco.

“Turquía preferiría que nadie usase armas en Siria, pero el régimen sirio está atacando a su pueblo usando misiles Scud”, añadió el ministro de exteriores turco, repitiendo su consigna ya mencionada anteriormente de que en las actuales condiciones el embargo de armas sólo está beneficiando a la parte más fuerte de la contienda.

“Esta injusticia debería ser eliminada”, declaró Davutoğlu, recordando que el gobierno de Assad puede adquirir armamento de terceros países, cosa que no puede hacer la oposición.

Las declaraciones del canciller turco se produjeron después de que en el mismo día el ministro de exteriores francés Laurent Fabius dijera en declaraciones a la radio francesa que Francia y Reino Unido pedirían a sus colegas europeos “levantar ahora el embargo para que los combatientes de la resistencia (a Assad) tengan la posibilidad de poder defenderse”, una medida que París y Londres podrían estar dispuestos a tomar unilateralmente si no hay un consenso entre sus socios de la UE.

Fuentes del gobierno francés filtraron a la prensa bajo anonimato que Francia estaba estudiando la posibilidad de proporcionar a los rebeldes sirios misiles tierra-aire, para tener así capacidad de respuesta frente a los bombardeos y ataques aéreos de las fuerzas leales al régimen.