Almeida salva un punto para el Beşiktaş en Trabzon

Las Águilas Negras empataron a uno a orillas del Mar Negro gracias a un postrero tanto del ariete portugués y no empiezan de la mejor manera su andadura en el 2014.

La Süper Lig ha vuelto. Tras el parón invernal que comenzó a finales de diciembre, la segunda vuelta del campeonato turco echó a rodar este fin de semana. El partido más atractivo de la jornada fue el que enfrentó a Trabzonspor y Beşiktaş y que acabó con un empate, resultado que no hace justicia al buen partido del Trabzon.

Las Águilas Negras de Slaven Bilic visitaron el siempre caliente Hüseyin Avni Aker de Trabzon con una defensa improvisada por el técnico croata. En un partido movido, los locales fueron superiores a su rival. Un Olcan Adın muy activo llevó peligro repetidas veces a la portería defendida por Tolga Zengin. Sin embargo, sería Emre Güral quien adelantaría a la Tormenta del Mar Negro al cuarto de hora con un disparo desde la frontal ante el que Tolga apenas pudo hacer la estatua.

Pese a que el Trabzonspor disfrutó de las mejores ocasiones, un saque de esquina le bastó al Beşiktaş para firmar el empate. Corría el minuto 85 cuando Manuel Fernandes botaba el córner y su compatriota Hugo Almeida aprovechaba un rechace para marcar a placer el 1-1. Antes del gol visitante, Florent Malouda, ex del Chelsea, pudo haber marcado el segundo del Trabzon con un disparo que acabó desviando Tolga.

Servet Çetin, “parapenaltis” improvisado

Una de las imágenes más curiosas en lo que va de jornada tuvo lugar en el duelo que enfrentó a Bursaspor y Eskişehirspor. A los 77 minutos, con el Bursa ganando por 2-1 gracias a un doblete del debutante Fernandao, el colegiado expulsó a Ruud Boffin, portero del Es-Es, por una clara mano fuera del área.

Al haber hecho ya los tres cambios, un jugador de campo tuvo que ocupar la portería visitante y el elegido fue Servet Çetin. Poco después, el árbitro señaló penalti y para sorpresa de todos, el veterano central, ex de Galatasaray y Fenerbahçe, detuvo la pena máxima. Ya en el descuento, un mal despeje del propio Servet propició el 3-1 final.