Al menos 136 detenidos durante las protestas del Primero de Mayo en Estambul

La mayor parte de las detenciones se produjeron en Okmeydanı, Beşiktaş, Zincirlikuyu o Şişli, después de que los sindicatos insistieran en marchar hacia la icónica Plaza de Taksim para celebrar el 1 de Mayo.

El Departamento de Policía de Estambul confirmó la detención de al menos 136 personas durante los incidentes ocurridos el viernes en la ciudad con motivo de la festividad del 1 de Mayo, en la que los sindicatos y distintas organizaciones y grupos de izquierda organizaron marchas e intentaron dirigirse hacia la icónica Plaza de Taksim, clausurada desde última hora del jueves por las autoridades alegando motivos de seguridad.

Alrededor de 10.000 agentes de policía habían sido desplegados en previsión de los incidentes que pudiera tener lugar este día en la metrópolis turca, donde varios servicios de ferry, metro y otros transportes públicos habían quedado suspendidos para evitar que los manifestantes se concentraran en los alrededores de Taksim.

El viernes por la mañana alrededor de media docena de personas eran detenidas en el distrito de Okmeydanı, mientras la policía informaba en un comunicado que los agentes se habían incautado en las últimas horas de más de cien cócteles molotov y otras sustancias en seis distritos de Estambul, todo ello listo para ser utilizado por grupos radicales en las protestas del Primero de Mayo.

Partidos de la oposición y algunos sindicatos que se habían venido concentrando en el distrito de Beşiktaş desde las 10:00 de la mañana anunciaron su intención de marchar hacia Taksim, después de que el primer ministro turco declarara que únicamente se admitirían protestas simbólicas en el área. Tras horas de negociaciones para intentar realizar una pequeña concentracción en Taksim, finalmente sólo un pequeño grupo de sindicalistas pudo entrar en la plaza como en anteriores años para una ceremonia en recuerdo de las víctimas del “Primero de Mayo Sangriento”, ocurrido en 1977 y en el que 34 personas murieron durante una estampida cuando desconocidos abrieron fuego contra la multitud.

La policía antidisturbios dispersó un pequeño grupo de manifestantes en Şişli empleando gases lacrimógenos y cañones de agua. Una asociación de abogados local aseguró por su parte que el número de detenidos podría alcanzar los 150 y que la mayor parte de las detenciones se habían producido en Okmeydanı pero también en Beşiktaş, Zincirlikuyu y Şişli, todos ellos ubicados en el lado europeo de Estambul, donde se encuentra también Taksim.

En el distrito asiático de Kadıköy también se vivieron incidentes menores entre miembros del sindicato Eğitim-Sen y de la policía, que trató de impedir que cruzaran hacia el lado europeo de la ciudad. Después del mediodía los incidentes se recrudecieron en Beşiktaş, donde los antidisturbios cargaron contra la multidud; además militantes del Partido Comunista de Turquía entraron a la fuerza en Taksim, antes de ser dispersados por la policía.

En declaraciones realizadas a los medios por Kani Beko, presidente de la confederación sindical DİSK, éste insistió en el derecho de los sindicatos a manifestarse en Taksim. “Turquía no será un país democrático hasta que Taksim se abra a los trabajadores”, recalcó.