Ağca insiste en que el intento de asesinato de Juan Pablo II formó parte de un »plan divino»

El hombre que intentó asesinar en 1981 al Papa Juan Pablo II sigue diciendo, más de tres décadas después del atentado, que el propio Vaticano le pagó para matar al Papa.

Mehmet Ali Ağca, el hombre que intentó asesinar al Papa Juan Pablo II -al que la Iglesia Católica canonizará próximamente- en 1981 en la plaza del Vaticano, volvió a insistir esta semana en que no siente ningún arrepentimiento por el atentado que cometió contra el Pontífice, dado que según él formó parte de un «plan divino».

«He visto con evidencias indiscutibles que el 13 de mayo de 1981 Dios realizó un milagro en la Plaza de San Pedro«, dijo Ağca, que cumplió condena durante 19 años en una prisión italiana por el atentado y posteriormente fue trasladado a la prisión turca de Sincan (Ankara) para cumplir condena por el asesinato de un periodista, de donde salió en libertad el 18 de enero de 2010. 

«Soy extremadamente feliz de haber estado en el centro de un plan divino que me ha costado 30 años infernales en confinamiento en solitario (en la cárcel)», añadió Ağca en unas declaraciones recogidas por la agencia italiana ANSA, en las que además explicó que estaba completamente dispuesto a matar al Papa y que después esperaba morir suicidándose o siendo linchado por la multitud.

Ağca, que en el pasado ha llegado a proclamarse un mesías elegido por Dios para difundir una nueva Biblia por el mundo, negó no obstante que el atentado contra Juan Pablo II fuese obra de un individuo con problemas psiquiátricos como se ha afirmado.

«Existe una diferencia inconmensurable entre un milagro divino, tal como mi intento de asesinato, y un crimen psicopático e injustificable», añadió el terrorista turco, que en otras ocasiones ha acusado al propio Vaticano de estar detrás del plan para matar al Papa y de haber recibido 50.000 dólares por ello. Según Ağca la idea de un complot búlgaro-soviético se urdió después para desviar la atención de los verdaderos autores del atentado y ayudar al desprestigio y hundimiento de la Unión Soviética.