El PKK secuestra a tres personas en el sureste de Turquía

Miembros del grupo terrorista asaltaron un convoy que se dirigía a un funeral en la provincia suroriental de Bitlis hiriendo a varias personas y secuestrando a dos profesores y un militar.

El grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) secuestró al menos a tres personas en la región sureste del país, según informó en un comunicado emitido el viernes la oficina del gobernador de la provincia de Bitlis.

El suceso se habría producido a última hora del jueves en la carretera que conecta la localidad de Baykan, en la provincia suroriental de Siirt, con la vecina provincia de Bitlis, ubicada a orillas del gran lago de Van. Al parecer un grupo de terroristas asaltó un convoy en el que viajaban varias personas que se dirigían a un funeral acompañadas y en el que viajaban civiles acompañados por fuerzas de seguridad turcas.

El ataque se produjo en torno a las 20:00 hora local (las 19:00 hora peninsular española), y a consecuencia del mismo resultaron heridos dos guardias rurales, que fueron trasladados a un hospital cercano. Según informó la oficina del gobernador de Bitlis el PKK secuestró a un soldado y a dos profesores, y se ha puesto en marcha una operación para tratar de rescatarlos.

El PKK ha intensificado en las últimas semanas sus atentados y acciones armadas contra las fuerzas de seguridad turcas en la región sureste del país, y ha puesto en marcha una intensa campaña de secuestros en el este y sureste de Turquía. A principios de junio secuestraba a cuatro trabajadores que trabajaban en la construcción de una carretera en la provincia de Tunceli, y a finales de mayo llevó a cabo el secuestro de una decena de civiles en la provincia oriental de Iğdır, fronteriza con Armenia e Irán y ubicada a los pies del monte Ararat.

Otros 10 campesinos secuestrados a fines del mes pasado en la provincia de Diyarbakır y un turista británico que fue apresado cuando viajaba en autobús por la misma provincia el 2 de junio fueron puestos en libertad poco después.

En los últimos días y especialmente a raíz del ataque que costó la vida el martes a 8 miembros de las fuerzas de seguridad turcas, han sido varias las voces que han pedido al PKK que ponga fin a la violencia y renuncie a la vía de las armas para lograr sus objetivos. Al llamamiento hecho la semana pasada por la conocida diputada turca de origen kurdo Leyla Zana se sumaba esta semana el del partido nacionalista kurdo BDP, acusado a menudo en Turquía de mantener vínculos con la organización terrorista.

El presidente del gobierno autónomo kurdo del norte de Irak, Massud Barzani, condenó también el miércoles el ataque e hizo un llamamiento al PKK durante una comparecencia televisada exigiéndole que ponga fin a una lucha que «no tiene lugar en estos tiempos» y que «sólo daña al pueblo kurdo», instándole a defender sus objetivos por vías democráticas y pacíficas.