Las luchas internas del PKK sacuden Turquía

Nuevos datos sacados a la luz parecen dejar cada vez más claro que las luchas intestinas en el seno del PKK parecen estar detrás del atentado del pasado jueves.

Nuevos datos sacados a la luz parecen dejar cada vez más claro que las luchas intestinas en el seno del PKK parecen estar detrás del atentado que el pasado jueves hizo estallar una mina al paso de un minibus en la provincia fronteriza de Hakkari, matando a nueve de sus ocupantes e hiriendo gravemente a otros cinco, entre ellos una niña que ha quedado inválida.

La mina, colocada bajo el asfalto en la carretera que conectaba las localidades de Gecitli y Durankaya en la provincia de Hakkari, en el extremo sureste de Anatolia, explotó al paso de un minibus que transportaba a 13 pasajeros, todos ellos habitantes de la zona. 9 personas murieron y las otras 5 (incluyendo el conductor) resultaron heridas de gravedad. Uno de los heridos es una niña de sólo 15 meses de edad, que ha perdido la movilidad de las dos piernas.

En principio el PKK -que había anunciado un alto al fuego unilateral hasta el 20 de septiembre- no reclamó la responsabilidad del ataque. Los últimos informes de inteligencia revelan sin embargo que detrás del atentado podría estar una lucha por el liderazgo en el seno del PKK; más concretamente entre el comandante sirio Fehman Hüseyin (conocido bajo el nombre en clave de «Bahoz Erdal»), y el turco Murat Karayılan. Según estas informaciones, los seguidores de Hüseyin estarían detrás del ataque contra el minibus de la pasada semana, después de que Hüseyin hubiese sido destituido como comandante por orden de Abdullah Öcalan (líder histórico del PKK, que cumple condena a cadena perpétua) después de que el sirio intentase desafiar a Karayılan como líder del grupo terrorista.

La información que manejan los servicios secretos turcos señalan a un grupo comandado por Bedirhan Abo (conocido como Aka Masiro) como autor de la explosión que dejó 9 muertos y 5 heridos el pasado jueves en Hakkari. Este grupo, que opera en las zonas rurales del sureste turco y se mantiene fiel a Hüseyin, habría pretendido así poner en tela de juicio el liderazgo de Karayılan con un atentado que teóricamente rompe la tregua anunciada por el propio PKK el pasado mes de agosto, así como volver a sembrar tensión en la zona tras la atmósfera positiva y favorable a una solución del conflicto kurdo después del amplio respaldo a las reformas constitucionales en el referéndum del 12 de septiembre, unas reformas que también obtuvieron un importante apoyo entre la población kurda.

Varios miembros del PKK leales a Hüseyin habrían sido «depurados» del PKK, lo que habría degenerado no sólo en luchas y enfrentamientos entre sus miembros sino también en un incremento en el número de miembros que deciden abandonar la organización armada. Los expertos en terrorismo vinculan esas luchas intestinas dentro del PKK no sólo con el más reciente atentado en Hakkari, sino también con otro atentado con bomba que tuvo lugar en Diyarbakır en el que murieron tres estudiantes, o con la muerte de tres miembros del partido nacionalista kurdo BDP (considerado sucesor del DTP y vinculado con el PKK) en Batman. Este grupo de disidentes (denominado el «PKK Oculto») podría estar también detrás del reciente aesinato -también en Hakkari- de un imam que había pedido a los militantes del PKK que dejasen las armas y abandonasen la organización terrorista.

Kemal Burkay, un activista kurdo que actualmente reside en Suecia, relató en declaraciones a la prensa turca que ese grupo «oculto» en el seno del PKK estaría tratando de minar el proceso de reformas iniciado por el gobierno de Turquía con acciones como el atentado de Hakkari, que siembran tensión en la región pero que muchos kurdos acaban atribuyendo erróneamente al estado turco al no ser reivindicadas por el PKK. Burkay, que llama la atención sobre el hecho de que las víctimas de Hakkari provenían de una localidad fielmente seguidora del BDP (de forma que el PKK podría quedar libre de toda sospecha de intentar atentar contra ellos), asegura que otras acciones similares llevadas a cabo en las que el PKK ha negado su responsabilidad podrían ser obra del mismo grupo.