Un tribunal europeo condena a Turquía por no proteger a una mujer de la violencia doméstica

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos emitió un veredicto histórico al condenar al Estado turco a pagar 36.500 euros a la víctima.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos emitió un veredicto histórico este martes al condenar al Estado turco a pagar 36.500 euros por no evitar que una de sus ciudadanas fuera víctima de la violencia doméstica.

Nahide Opuz, una ciudadana turca residente en la ciudad suroriental de Diyarbakır, apeló al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (ECHR, en sus siglas en inglés) alegando que las autoridades turcas no habían sido capaces de proteger la vida de su madre, que fue asesinada por el marido de Nahide, ni habían hecho nada ante los repetidos malos tratos, amenazas de muerte y lesiones que ella misma había sufrido a manos de su cónyuge.

El tribunal señala que Nahide apeló en su demanda a los artículos 2º (Derecho a la vida), 3º (Prohibición de tortura y trata inhumano o degradante) y 13º (Derecho a una solución inmediata) de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1979 y ratificada por el Estado turco el 19 de enero de 1986. Además esta ciudadana turca protestó por la falta de protección de las mujeres ante la violencia doméstica que a su juicio existe en la legislación de Turquía, apelando al artículo 14º de la citada Convención, que se refiere a la prohibición de la discriminación.

El Estado turco argumentó en su defensa ante el ECHR que no había podido hacer frente a la solución debido a que tanto la demandante (Nahide Opuz) como su madre fallecida habían retirado en numerosas ocasiones sus denuncias ante las autoridades turcas, invalidando de este modo los procesos criminales iniciados por la justicia turca contra su marido.

El ECHR desestimó sin embargo por unanimidad los alegatos del gobierno turco y dió por válidos los argumentos de Nahide, dictando sentencia en la que se condena al Estado turco a pagar 30.000 euros en concepto de daños y otros 6.500 euros por los costes y gastos del procedimiento legal. El tribunal añade en su sentencia una referencia a un informe elaborado por la organización Centro de Ayuda y Solidaridad con las Mujeres (KA-MER), con sede en la propia ciudad de Diyarbakır. «Según este informe, se ha desarrollado en Turquía una cultura de violencia, y la violencia es tolerada en muchos ámbitos de la sociedad turca», señala el tribunal europeo.

Según diversos informes numerosas mujeres sufren de la violencia doméstica en Turquía, un fenómeno que se hace especialmente dramático en los llamados «crímenes por honor» (en los que es la propia familia la que incita a la mujer a que se suicide), un fenómeno que se da principalmente entre la población de origen kurdo, muy arraigada a sus costumbres.