varias imágenes del autor del asesinato de 8 personas en Turquía durante la persecución policial y tras su detención; en el centro, imágenes de las dos profesoras que asesinó

Detenido en Turquía el autor de una masacre con 8 muertos, dos de ellos maestras

La búsqueda del sospechoso acusado de matar a ocho personas -dos de ellas maestras de escuela– y herir a otra en la provincia de Afyonkarahisar, en el oeste de Turquía, concluyó finalmente con la detención en la vecina provincia de Eskişehir del presunto autor de la masacre tras un breve tiroteo con las fuerzas de seguridad.

El sospechoso, identificado como Arif Sefa Özdemir, de 30 años de edad y divorciado hace dos años de su mujer -con la que tiene un hijo-, asesinó a ocho personas e hirió de gravedad a otra durante varios ataques armados perpetrados en distintos puntos de la provincia turca de Afyonkarahisar. 

Los servicios de emergencias del 112 comenzaron a recibir en la tarde-noche de ayer numerosas llamadas alertando de disparos en el distrito de İhsaniye. Los ataques se produjeron en tres lugares diferentes; inicialmente fueron hallados seis cadáveres en las localidades de Ayazini y Kıyı; posteriormente otras dos mujeres, ambas maestras de 31 y 46 años, fueron asesinadas en el pueblo de Yukarıtandır, elevando a ocho el número total de víctimas mortales. Una persona más resultó herida de gravedad.

Las autoridades identificaron a las 8 víctimas mortales como Ahmet Uzel, de 57 años; Bekir Toprak, de 50; Noman Toprak, de 56; Seydi Ahmet Aydoğmuş, de 73; Satı Aydoğmuş, de 68; İsmail Şen, de 61; Hilal Mete, de 31; y Ayşe Sena Demir, de 46.

Una disputa por una deuda, origen de los asesinatos

Según las primeras declaraciones de los vecinos de la zona, el suceso estaría relacionado con una disputa por una deuda, durante la cual el sospechoso habría sido agredido previamente. Tras cometer los crímenes y huir asesinando en el camino a varias personas más para apropiarse de sus vehículos, la policía consiguió interceptar el vehículo que conducía disparando contra sus neumáticos.

Tras huir a pie por una zona boscosa, se produjo un breve enfrentamiento armado en el transcurso del cual el presunto asesino abrió fuego contra los agentes, hiriendo levemente a uno de ellos en la oreja.

En su declaración previa a su ingreso en prisión por orden judicial, el sospechoso confesó haber matado a las tres primeras personas por un conflicto relacionado con una cosechadora que había adquirido y a las otras cinco para robarles sus coches. Según informó la cadena de televisión turca NTV, sus dos últimas víctimas, ambas profesoras de escuela, fueron asesinadas después de negarse a abandonar el automóvil que Özdemir pretendía robar.

De acuerdo a su propio testimonio, Özdemir había comprado el año pasado una cosechadora a Ahmet Uzel por un importe de 40.000 euros. Sin embargo, la máquina se incendió repentinamente mientras trabajaba en el campo, lo que desencadenó un enfrentamiento entre ambos.

La semana pasada, Uzel le había reclamado los 11.000 euros que todavía le debía por la compra de la máquina; sin embargo. Özdemir respondió que la cantidad pendiente de pagar era de solo 4.000 euros, asegurando que tenía intención de saldarla próximamente. La disputa sobre el importe de la deuda pendiente fue aumentando de intensidad hasta que ambos comenzaron a intercambiar insultos y amenazas por teléfono.

Así fue como el asesino preparó la matanza

Finalmente, ambas partes acordaron verse para resolver el problema. El sospechoso explicó a la policía que durante el día de ayer había estado bebiendo una gran cantidad de alcohol desde primera hora de la mañana antes del encuentro, y que antes de dirigirse al lugar acordado, introdujo en su vehículo un rifle y un cubo lleno de cartuchos.

Özdemir relató que se reunió con varias personas en la entrada del pueblo de Gazlıgöl, supuestamente para resolver el conflicto sobre el dinero, y que posteriormente las condujo con engaños hasta una zona rural del pueblo de Ayazini, situado unos 12 kilómetros más al norte, donde habría decidido cometer los asesinatos.

Utilizando como excusa que debían ir a buscar el dinero a otra parte, el detenido les dijo: “Vamos a buscar dinero a casa de mi padre y también a comprobar cómo está el campo”. Al llegar allí, sin embargo, puso en marcha sus planes: “Bloqueé su camino con mi vehículo para impedir que huyeran. Me bajé y me coloqué justo al lado de su coche y disparé dos veces contra Numan y contra la persona que estaba a su lado, apuntando a sus cabezas para matarlos. Después disparé contra la persona que iba en la parte trasera. Cuando vi que se movía, volví a disparar para asegurarme de que estaba muerto”, confesó a la policía.

Tras cometer los asesinatos en Afyonkarahisar, el sospechoso huyó en dirección a la provincia de Kütahya. Durante su fuga, explicó que intentó conseguir una pistola, ya que consideraba que el rifle que llevaba era demasiado grande para pasar desapercibido.

Al parecer, en su huida el presunto asesino pasó por varias aldeas y en cada una de ellas habló con el muhtar (jefe de aldea) presentándose ante ellos como un “funcionario de supervisión de Ankara” y como un “agente del MİT (Organización Nacional de Inteligencia)”, a fin de que el muhtar le hiciera entrega de su pistola reglamentaria, aunque no lo logró. 

Además de la condena por lesiones y otros delitos, el autor de la masacre se enfrenta ahora a una cadena perpetua sin opción a libertad condicional por cada uno de los asesinatos cometidos si se demuestra premeditación, de acuerdo al Código Penal de Turquía.