una persona herida siendo evacuada en camilla desde una ambulancia, junto a imágenes de un tiroteo en un restaurante de Turquía y una fotografía del autor de las masacres

6 muertos y 8 heridos en una masacre tras un nuevo tiroteo en Mersin, Turquía

Una operación masiva para tratar de capturar a un tirador armado que acabó con la vida de seis personas, entre ellas su exesposa, y causó heridas a otras ocho tras iniciar una serie de tiroteos indiscriminados en restaurantes y distintos barrios de Mersin, en el sur de Turquía, concluyó en la madrugada de este 19 de mayo cuando el sospechoso se quitó la vida tras verse rodeado por la policía, en lo que constituye una nueva masacre armada tras las ocurridas recientemente en varios institutos del país.

Según la información dada a conocer por la agencia de noticias turca Anatolia, el atacante, identificado como Metin Ö. de 37 años de edad,asesinó con una escopeta a su exmujer Arzu Özden -de 32 años- poco antes de las 14:00 horas de ayer mientras la víctima caminaba por una calle del barrio de Darıpınarı, en el distrito periférico de Çamlıyayla. Tras el asesinato, el agresor huyó en su vehículo de la escena del crimen.

Tras cometer estos hechos, inició una serie de ataques indiscriminados por toda la zona; en primer lugar se dirigió a un restaurante propiedad de Sabri Pan, de 30 años de edad, situado en el barrio de Kadelli, a las afueras de la ciudad de Tarsus (Tarso), contra el que disparó desde la ventanilla de su coche. Alertadas las fuerzas de seguridad, efectivos del servicio de emergencias 112 y de la gendarmería se desplazaron al lugar, donde fallecieron el dueño del restaurante y Ahmet Ercan, un joven de 18 años empleado del establecimiento.

Durante su furia asesina, el autor también acabó con la vida de un menor de 16 años llamado Yusuf Oktay, al que mató mientras este se encontraba pastoreando animales en el pueblo de Kaburgediği; además mató un hombre de 50 años llamado Abdullah Koca en el pueblo de Yeniköy, y a Gökay Selfioğlu, un camionero que se encontraba esperando en una gasolinera de la zona. Otras ocho personas resultaron heridas durante el día de ayer a causa de los disparos indiscriminados del sospechoso, que abandonó la zona tras cometer los asesinatos, siendo su vehículo localizado durante la noche en una zona rural del barrio de Karakütük, a unos 40 kilómetros al norte de la ciudad de Tarsus.

El atacante padecía varios problemas psiquiátricos

Tras un gran despliegue de medios y de fuerzas de seguridad, se determinó que el atacante se encontraba oculto en una vivienda próxima a una zona boscosa de la localidad de Çokak: allí fue cercado por efectivos de la gendarmería y fuerzas especiales. Rodeado por las fuerzas de seguridad y sin poder escapar, finalmente los equipos que vigilaban el área mediante helicópteros y drones comprobaron que Metin Öztürk se había quitado la vida utilizando su propia arma.

En un comunicado oficial tras los hechos, el gobernador de Mersin confirmó que “el autor de los ataques armados fue localizado mediante un vehículo aéreo no tripulado durante las operaciones realizadas por unidades de la gendarmería, fue rodeado en una operación apoyada por helicópteros, y se suicidó cuando se dio cuenta de que no podía escapar”. También informó que el agresor acumulaba numerosos ingresos hospitalarios relacionados con el consumo de sustancias y diversos problemas psiquiátricos.

Las víctimas no conocían al agresor

Un testigo de uno de los tiroteos explicó que su sobrino Veli Şimşek, trabajador de un comercio de la zona, resultó herido en el ataque y permanece ingresado en el hospital público de Tarsus: “Al principio pensé que estaban bromeando, quizá lanzando petardos o algo parecido… pero no era así. El chico dijo: ‘Me han disparado’. Entonces corrí hacia el coche y perseguí al atacante, pero no pude alcanzarlo” relató el testigo, que aseguró que no conocían al agresor y que este comenzó a disparar desde su coche nada más llegar frente al establecimiento. 

Este incidente de violencia armada en Mersin se produce solo un mes después de que dos tiroteos perpetrados por adolescentes en sendos centros educativos de Turquía sacudieran al país, dejando uno de ellos 16 heridos en un instituto de formación profesional de Siverek (Şanlıurfa) y otro 9 muertos en una escuela de primaria en Kahramanmaraş. En ambas masacres los agresores se quitaron la vida y la mayoría de las víctimas eran menores de edad -muchos niños de 11-12 años-, reabriendo el debate sobre posibles nuevas restricciones a la posesión de armas de fuego en el país.