Acuerdo histórico en Siria entre el gobierno de Damasco y las SDF pro-kurdas

El gobierno interino de Siria liderado por su presidente Ahmed Al-Sharaa ha alcanzado un acuerdo histórico con las denominadas Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), el grupo equipado y armado durante años por EE.UU. -e integrado en su mayor parte por el YPG, la filial siria de la organización terrorista PKK– que controla todo el este del país, y que en virtud del acuerdo acepta integrar sus fuerzas en el ejército sirio y ayudar a combatir a las fuerzas leales a Assad que aún quedan en Siria.

El acuerdo, según anunciaron fuentes sirias citadas por numerosos medios internacionales, fue firmado el lunes por Al-Sharaa y Ferhat Abdi Şahin (alias “Mazloum Kobani”), líder de las SDF, y supone todo un hito que permitiría al nuevo gobierno de Damasco surgido tras la ofensiva relámpago rebelde que llevó a finales del año pasado a la caída de Assad tener bajo su control prácticamente todo el país.

Actualmente las SDF controlan aproximadamente un tercio del territorio sirio, principalmente los territorios al este del río Éufrates, que incluyen la mayoría de los campos de petróleo y gas sirios. Bajo el nuevo acuerdo, que está previsto que esté implementado por completo a finales de este año, todos los pozos petrolíferos, los pasos fronterizos y los aeropuertos de la región quedarán controlados por el nuevo gobierno central sirio; se rechaza explícitamente cualquier forma de división territorial, aunque los kurdos tendrán garantizado el derecho a la enseñanza en su idioma y podrán usarlo, algo prohibido durante el régimen de Assad.

En suma, y según lo informado por la agencia de noticias oficial siria SANA, estos son los principales puntos del acuerdo:

  • Se garantizan los derechos de todos los sirios “a la representación y participación en el proceso político y en todas las instituciones estatales”, independientemente de su origen étnico o religioso.
  • Se reconoce a los kurdos sirios “como parte integral del Estado sirio”.
  • Se establece un alto el fuego en toda Siria.
  • Se integrarán en el Estado sirio todas las instituciones civiles y militares del noreste de Siria, incluidos los pasos fronterizos y los aeropuertos, así como los yacimientos de petróleo y gas.
  • Se garantiza el regreso de los sirios desplazados a sus hogares.
  • Se prestará apoyo al gobierno en sus esfuerzos por combatir a los “remanentes del régimen de Assad”, en referencia a las milicias afiliadas al expresidente sirio.
  • Se rechaza explícitamente cualquier discurso que llame al odio y la división del país.

Estados Unidos ha usado durante años -especialmente desde 2015- a las SDF/YPG como su principal baluarte frente al peligro que representaba en aquellos años el autoproclamado Estado Islámico (Daesh). Durante su ocupación del territorio sirio, se ha acusado a menudo a las SDF/YPG de practicar la limpieza étnica, forzando el desplazamiento de muchos habitantes de la región y llevando a cabo al mismo tiempo arrestos arbitrarios y alistamientos forzosos, incluyendo niños

Pese a que EE.UU. es plenamente consciente de que las SDF no son más que un eufemismo para referirse al YPG, y a pesar de saber que el YPG es la filial siria del PKK -al que Washington incluye en su lista de grupos terroristas– la Casa Blanca ha mantenido su apoyo al grupo proveyéndole de armas, financiación y equipamientos, lo que ha sido fuente de tensiones constantes con Turquía.