Uno de cada cinco turcos padece obesidad

En 2016, un 19,6% de la población turca padecía obesidad, siendo mayor la proporción entre las mujeres que entre los hombres. Se calcula que hasta un 32% de los turcos de entre 2 y 18 años corren el riesgo de volverse obesos.

Una de cada cinco personas en Turquía sufre de obesidad, según un informe publicado esta semana por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK), que no obstante señala una ligera mejoría con respecto a los datos de los últimos años.

El informe, basado en datos de 2016, indica que un 19,6% de la población del país euroasiático puede considerarse obesa desde un punto de vista médico, en base a cálculos hechos teniendo en cuenta la masa corporal, el peso y la altura de un muestreo de adultos de nacionalidad turca mayores de 15 años. Comparados con los datos de 2014, el porcentaje de obesos entre los turcos mejora ligeramente, dado que en dicho año se situaba en el 19,9% de la población.

Los datos publicados por el organismo estadístico turco revelan además que un 23,9% de las mujeres turcas padece obesidad, mientras que el 30,1% tienen síntomas de preobesidad. Entre los hombres, la tasa de obesidad es menor y alcanza únicamente al 15,2% de la población masculina, mientras que un 38,6% tienen síntomas de riesgo de padecer obesidad en el futuro.

Otro informe emitido por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sugiere que en Turquía hay hasta un millón de personas en riesgo de convertirse en obesas. Además datos del Ministerio de Salud de Turquía indican que cerca del 30% de los adultos mayores de 19 años del país están clasificados como “con sobrepeso extremo”.

Preocupación también por la obesidad infantil

Por otro lado y según datos recopilados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos de obesidad infantil están experimentando un preocupante aumento y se calcula que hasta un 32% de los turcos de entre 2 y 18 años corren el riesgo de volverse obesos.

La OMS achaca el creciente número de niños obesos, especialmente en los países más desarrollados, a los cambios en los hábitos alimenticios y a un estilo de vida más inactivo. La obesidad infantil incrementa también el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, que representa el 90% de los casos de diabetes y que se ha estado incrementando desde los años 60 en paralelo con el aumento de la obesidad.

Se trata de una enfermedad crónica que provoca hipertensión y enfermedades cardiovasculares, y cuyas complicaciones en la salud reducen la esperanza de vida de quienes la sufren en diez años de media.