un agente turco de tráfico examina una documentación sobre el capó de un coche de policía

Una conductora recibe la mayor multa de tráfico de la historia de Turquía

Una conductora de la provincia de Trabzon, en la costa de la región turca del Mar Negro, ha recibido la que las autoridades califican como la mayor multa de tráfico de la historia de Turquía, ya que la sanción ha alcanzado una cuantía que supera en total los 1,2 millones de liras turcas (22.615 euros) tras acumular una serie de infracciones graves.

Según informaron medios turcos esta semana, el incidente tuvo lugar durante un control rutinario llevado a cabo por la policía de tráfico en el distrito de Of, en la costa oriental de Trabzon. Al parecer la conductora, que incumplió repetidamente varias normas de circulación, intentó darse a la fuga después de presuntamente ignorar las órdenes de los agentes para que detuviera su vehículo.

Tras una breve persecución, los oficiales de policía lograron interceptar poco después a la mujer, determinando que había cometido numerosas infracciones y que había puesto en riesgo la seguridad vial y la seguridad pública. Aplicando las nuevas normas aprobadas por el parlamento turco y que entraron en vigor a principios de este año, que contemplan sanciones considerablemente más severas para los conductores infractores, la mujer fue sancionada tras cometer las siguientes infracciones

  • Conducir bajo los efectos del alcohol.
  • Realizar maniobras de derrape con el coche.
  • Utilizar un sistema de escape con ruido excesivo.
  • Reproducir música a un volumen elevado.
  • Además, se han iniciado procedimientos legales por desobedecer una orden policial de detención. 

La suma de todas estas infracciones elevó la multa de tráfico total que recibió la conductora por encima de 1 millón 200 mil liras turcas, estableciendo un nuevo récord como la mayor multa de la historia de Turquía. Según la nueva ley -que establece sanciones más severas a los conductores infractores– si un conductor no hace caso a una orden policial de “alto” será sancionado directamente con una multa de 200.000 liras turcas (3.760 euros), y además se le impondrá la retirada del permiso de conducir durante 60 días así como la retirada del vehículo de la circulación durante el mismo periodo. Todas estas medidas fueron aplicadas a la mujer, cuyo coche fue trasladado al depósito municipal.