Un »pequeño gran terremoto» sacude Estambul

Un pequeño terremoto de 4,4 grados de magnitud sacudió el domingo por la noche la metrópolis de Estambul, aunque afortunadamente no causó daños materiales ni personales.

Un pequeño terremoto de 4´4 grados de magnitud sacudió el domingo por la noche la metrópolis de Estambul, y aunque afortunadamente no causó daños materiales ni personales, el seismo ha vuelto a recordar a los habitantes de la ciudad más grande de Turquía que deben estar preparados para este tipo de desastres.

En una ciudad de 15 millones de habitantes donde muchos expertos predicen que se podría producir un «Big One» (un gran terremoto, similar al predicho para California) en las próximas décadas, el pequeño seismo del domingo ha vuelto a poner de manifiesto que los habitantes de la metrópolis del Bósforo aún tienen mucho que aprender a la hora de afrontar este tipo de desastres.

El temblor causó cierto pánico en la ciudad, colapsando las líneas de teléfono y las redes sociales de internet con llamadas y mensajes sobre el terremoto; pero pocas personas tomaron medidas de precaución ante la posibilidad de que el pequeño seismo pudiera anticipar uno mayor: puede que por lo acostumbrados que están a los turcos a los terremotos -especialmente en la región del Mármara-, pero muchos expertos opinan que aún se debe educar a los ciudadanos sobre qué medidas de precaución hay que adoptar ante sucesos como éste.

Tras el seismo, que ocurrió a las 20:49 hora local (19:49 hora peninsular en España) y se dejó sentir en toda la región del Mármara pero especialmente en Estambul, ni expertos ni autoridades se pusieron de acuerdo en si este pequeño temblor podría ser el anticipo de otro más grande, o si por el contrario la sacudida habría aliviado la presión sobre la falla reduciendo el riesgo de que se produjera un seismo mayor.

«Resulta imposible con la actual tecnología establecer si el terremoto es un precursor, o una protección (frente a la posibilidad de otro mayor)», declaró a la agencia de noticias turca Anatolia Mustafa Erdik, director del Instituto de Investigación sobre Terremotos de la Universidad del Bósforo (KRDAE). No obstante, Erdik confirmó que el epicentro del temblor del domingo se había localizado sobre la falla que los expertos creen que podría producir en el futuro un «Big One», un terremoto de magnitud superior a 7´5 grados.

Por su parte el profesor Oğuz Gündoğdu, de la facultad de ingeniería geofísica de la Universidad de Estambul, opina que el temblor del domingo no tiene nada de inusual en una región como el Mármara, acostumbrada a los terremotos, y que es improbable que sea el anticipo de un gran seismo. No obstante, Gündoğdu cree que el pequeño terremoto del domingo debería servir «como una advertencia para el Big One».

«Nos sugiere que debemos estar preparados tanto en términos de su naturaleza como de los efectos que tendría», dijo Gündoğdu en declaraciones a la prensa turca, recordando que el suceso del domingo causó el colapso de los sistemas de comunicación de la ciudad durante aproximadamente 20 minutos. «Debemos aprender de esto y tomar medidas de precaución. No hay tecnología que pueda resistir un terremoto de magnitud 7, pero nuestro objetivo debe ser volver a la vida normal tan pronto como sea posible tras un desastre».