Un muerto en enfrentamientos entre policía y manifestantes kurdos al sureste de Turquía

Decenas de personas se enfrentaron a los agentes por la construcción de un puesto de la gendarmería turca en el distrito de Lice de la provincia de Diyarbakır, al sureste del país.

El gobernador de la provincia de Diyarbakır, al sureste de Turquía, confirmó el viernes el fallecimiento de un manifestante durante una protesta que un grupo de personas llevaron a cabo en un pequeño pueblo contra la construcción de unas instalaciones de la gendarmería turca.

“Una persona está muerta y otras nueve han sido heridas”, declaró el gobernador Mustafa Cahit Kıraç a la agencia de noticias oficial Anatolia. “Los heridos están siendo tratados en varios hospitales, dos de ellos están en estado grave”, añadió Kıraç.

Según informó la prensa turca el fallecido sería un joven de 18 años de nombre Medeni Yıldırım. Al parecer los incidentes se iniciaron en la mañana del viernes, cuando unas 200 personas se manifestaron en la aldea de Kayacık, en el distrito de Lice, contra las obras de construcción de un edificio anexo a un puesto de la gendarmería turca en la localidad; las protestas fueron subiendo de tono y un grupo de personas prendió fuego a las tiendas usadas para alojar a los obreros.

Aproximadamente entre 50 y 60 de los participantes en las protestas se enfrentó con miembros de la gendarmería turca que se presentaron para custodiar el lugar, y que empleó gases lacrimógenos para intentar dispersar a los manifestantes e incluso llegó a realizar varios disparos al aire ante el cariz violento que tomaron las protestas. Los manifestantes llegaron a arrojar piedras y cócteles molotov contra los gendarmes y contra los trabajadores de las obras, según informó la prensa turca.

El gobernador  de Diyarbakır afirmó que los trabajos de construcción eran necesarios para renovar el edificio de la gendarmería local e insinuó que las protestas habían tenido una motivación política, acusando a ciertos grupos de instigar las tensiones en la zona con el objetivo de boicotear el proceso de paz, al tiempo que hizo un llamamiento a los ciudadanos a mantener la calma.

Por otro lado el gobernador del distrito de Lice, Özer Özbek, negó tajante las informaciones y noticias sugiriendo que unidades de la policía habían abierto fuego contra los manifestantes; en declaraciones al diario turco Radikal, Özbek explicó que la policía había obtenido informes de que grupos violentos querían infiltrarse en las protestas, pero aseguró que los heridos se habían producido a causa de los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en la zona, que se volvieron muy violentos.

El gobernador de Lice aseguró además que los manifestantes estaban vinculados con el partido nacionalista kurdo BDP; precisamente varios diputados de este partido se desplazaron hasta la zona para tratar de recabar información sobre los incidentes.

Este incidente supone el más grave y violento en la región sureste de Turquía –habitada en su mayoría por ciudadanos turcos de etnia kurda- desde que el líder histórico del grupo terrorista PKK declarase a finales de marzo un alto al fuego como parte de las negociaciones de paz entre la organización armada y el gobierno turco.

El suceso se produjo el mismo día en que el BDP convocó protestas en varias ciudades para exigir al gobierno del primer ministro Tayyip Erdoğan que lleve a cabo reformas en línea con las promesas hechas por el ejecutivo durante las negociaciones con el PKK. Pese a que el BDP ha asegurado que el carácter de las manifestaciones será pacífico, los sucesos en Lice podrían exacerbar las tensiones y conducir a nuevos enfrentamientos entre jóvenes nacionalistas kurdos y las fuerzas de seguridad.