Un informe denuncia que Cascos Azules intercambian objetos por sexo, incluso con niños

El estudio, llevado a cabo por una oficina de supervisión interna de la ONU, advierte que es “rutinario” que Cascos Azules intercambien ropa, alimentos, joyas u otros objetos a cambio de servicios sexuales, un tercio de ellos con menores.

Los Cascos Azules de Naciones Unidas habitualmente pagan con dinero, vestidos, joyas, perfumes, teléfonos móviles y otros objetos a cambio de mantener relaciones sexuales en los países en los que actúan, según las conclusiones detalladas en un reciente informe de la ONU, pese que existen normas expresas que prohíben tales contactos con la población local.

El estudio, elaborado por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de la ONU (OIOS, por sus siglas en inglés) y difundido el miércoles por agencias internacionales, señala datos preocupantes respecto de la actuación de los Cascos Azules de Naciones Unidas, que actualmente mantiene unos 125.000 efectivos –incluyendo tropas, policía y personal civil- en 16 operaciones por todo el planeta.

El borrador del informe, presentado el pasado mes de mayo, señala que las evidencias demuestran que las transacciones a cambio de sexo son muy comunes e incluso “rutinarias”, pese a añadir que el número de denuncias es muy inferior al de casos reales. Los testimonios de mujeres entrevistadas en países como Haití o Liberia indican que muchas de ellas se ven forzadas a vender su cuerpo a causa de la pobreza o el hambre.

El borrador menciona un total de 480 denuncias de explotación sexual por parte de los Cascos Azules entre los años 2008 y 2013, un tercio de ellas con niños, destacando especialmente las misiones realizadas en la República Democrática del Congo, Liberia, Haití y Sudán del Sur como aquellas donde se registró un mayor número de casos; así mismo en 2014 hubo 51 denuncias de este tipo contra efectivos de Naciones Unidas.

Pese a que el informe reconoce que hay una disminución en el número de denuncias, también menciona que esto probablemente se debe a una deficiente atención a las víctimas y un complicado y lento mecanismo para denunciar e investigar este tipo de alegaciones.

El documento presentado por la OIOS recuerda que Naciones Unidas prohibió en 2003 a los efectivos que participasen en operaciones de mantenimiento de la paz bajo bandera de la ONU realizar cualquier tipo de transacción a cambio de favores sexuales, en parte porque tales actos contribuyen a minar la credibilidad de la organización en las zonas donde actúa.

El hecho de que un tercio de los contactos sexuales mantenidos por los efectivos de Naciones Unidas se hayan producido con niños, coincide con la investigación abierta en abril por la fiscalía francesa a raíz de que un informe filtrado por un responsable de la ONU –que posteriormente fue despedido- asegurara que soldados de ese país cometieron abusos sexuales con niños incluso de 9 años de edad en la República Centroafricana a cambio de comida.