Un empleado admite su culpa en el accidente de trenes de Ankara

El empleado de los ferrocarriles turcos habría confesado que “pudo olvidar cambiar de vía” al tren de alta velocidad que chocó contra una locomotora, causando 9 muertos y 86 heridos.

Un empleado de la compañía estatal de ferrocarriles de Turquía ha admitido que el accidente ocurrido el jueves en Ankara, en el que dos trenes chocaron frontalmente en una estación a las afueras de la capital turca causando 9 muertos y 86 heridos, pudo ser culpa suya.

El trabajador habría reconocido durante la investigación puesta en marcha tras la tragedia que “pudo haber olvidado activar el cambio” de vías que hizo que el tren de alta velocidad que había partido de Ankara con destino a Konya, y que circulaba a 90 kilómetros por hora en ese punto, coincidiese en la misma vía con una locomotora que revisaba el estado de las vías en la estación de Marşandiz, al oeste de la ciudad.

El empleado, identificado como Osman Y., sería uno de los tres responsables de la compañía estatal TCDD que fue detenido horas después del siniestro, y estaría al cargo precisamente del cambio de vías en la zona de la estación donde tuvo lugar el brutal choque, que hizo descarrilar dos vagones y provocó el desplome de un paso elevado.

“Había desviado un tren a la segunda línea. Cuando el tren de alta velocidad también se movió (a la misma línea), debería haberlo llevado a la primera línea, pero puede que olvidara hacerlo”, habría confesado el operador de ferrocarril, según declaraciones recogidas por la prensa turca.

Los otros dos empleados del ferrocarril detenidos han asegurado por el contrario en sus testimonios ante la policía que cumplieron con sus obligaciones y que siguieron las normas. Otras 45 personas han sido llamadas a testificar por la fiscalía como parte de la investigación abierta para esclarecer lo ocurrido, incluyendo varios pasajeros del convoy siniestrado.

El propio gobernador de Ankara, Vasip Şahin, había declarado el jueves a los periodistas desde el lugar del accidente que “la locomotora (contra la que chocó el tren de alta velocidad) no debía estar en esa vía”. Un segundo tren regional que se encontraba en una vía paralela de la estación, evitó las consecuencias del brutal impacto por apenas unos metros.