cómo afectan los aranceles de Trump a Turquía

Turquía ve una oportunidad en la guerra de aranceles iniciada por Trump

Turquía ve una oportunidad de superar a otros mercados emergentes afectados por la guerra de aranceles iniciada por Trump “una vez que las aguas se calmen”, gracias a una menor exposición comercial al mercado estadounidense y al colapso de los precios del petróleo, ha asegurado el ministro turco de Finanzas Mehmet Şimşek, quien cree que la bajada del precio del crudo reducirá el déficit de Turquía causado por las importaciones energéticas, ayudando al país euroasiático a recuperar sus reservas de divisas.

En declaraciones hechas por Şimşek al Financial Times y recogidas por la prensa turca, el ministro señaló que la economía de 1,3 billones de dólares de Turquía está relativamente aislada de las turbulencias causadas por la imposición de aranceles, dado que el 80% del comercio de Turquía se lleva a cabo con mercados con los que Ankara tiene un Tratado de Libre Comercio, como la UE, o con “vecinos amistosos” en Oriente Medio, Asia Central y el Norte de África, destacó.

Aunque Trump mantiene buenas relaciones con Turquía y con su presidente, Tayyip Erdoğan, algo que el propio Trump subrayó ayer en su comparecencia con Netanyahu en la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos decidió imponer unos aranceles aduaneros básicos a Turquía del 10%, algo que el ministro de Comercio turco Ömer Bolat ha calificado como “el menor de dos males”.

“Cuando las aguas se calmen, confiamos y creemos que Turquía podría sobresalir positivamente a los ojos de los inversores respecto de las economías emergentes más problemáticas de Asia y otras regiones”, dijo Şimşek. “Ha habido un impacto grande, pero breve, causado por la turbulencia política interna (tras las protestas en Turquía). Ahora (la turbulencia) está impulsada por los aranceles”, añadió. 

“En términos relativos, nuestra vulnerabilidad (respecto a los aranceles impuestos por Trump) no es tan mala. Puede que tengamos que vivir con un crecimiento más moderado. Pero lo que hay es esto: hay que vivir con impactos externos como estos”, afirmó Şimşek, quien reconoció no obstante que una economía turca con menor crecimiento supondrá una disminución de los ingresos fiscales de Turquía, lo que “podría llevar a un mayor déficit presupuestario” del esperado. “En cualquier caso, mantendremos la disciplina de gasto. En términos generales, podemos vivir con esto”, concluyó.