TURQUÍA RECURRE A RUSIA EN BUSCA DE TRABAJADORES PARA EL SECTOR TURÍSTICO

ADEMÁS DE SER UNA IMPORTANTE FUENTE DE TURISTAS EXTRANJEROS, CADA VEZ MÁS RUSOS CONSIGUEN UN EMPLEO EN TURQUÍA DURANTE LA TEMPORADA ESTIVAL

El sector turístico en Turquía cada vez recurre más a ciudadanos rusos para lograr cubrir la elevada demanda que existe de trabajadores cualificados durante la tempora alta de turismo. Los rusos son contratados en hoteles, agencias de viajes y muchos otros sectores. Los operadores turísticos turcos estiman que sólo en Antalya unos 50.000 extranjeros trabajan en el sector turístico del país, la mayoría de ellos rusos. Y es que aunque muchos de estos trabajadores lo hagan sin un permiso de trabajo otorgado por las autoridades turcas, la mayoría de los empresarios del sector coinciden en la necesidad de personal cualificado y bilingüe durante esta época, sobre todo de ruso parlantes, aunque no son los únicos.

El sector del turismo turco aporta casi 9.000 millones de euros a la economía del país. En destinos tradicionales como Antalya, la temporada turística dura sólo entre cuatro y seis meses al año, y los representantes del sector aseguran que no pueden contratar personal cualificado para todo el año. El empleo de estudiantes o de personal en prácticas se ha demostrado insuficiente para solucionar el problema de la demanda de este tipo de profesionales, y la contratación de extranjeros aparece a ojos de los empresarios como la única alternativa viable. De esta manera los rusos, que desde hace muchos años vienen siendo una importante fuente de turistas en Turquía, en los últimos 3 años se han venido convirtiendo en una creciente fuente de demandantes de empleo en el sector durante la época estival. Se valora de ellos no sólo el hecho de que hablen su propio idioma -no en vano Rusia es el segundo país del que proceden los turistas extranjeros que visitan Turquía, después de Alemania-, sino el elevado nivel cultural que tienen por lo general los rusos y su conocimiento de múltiples idiomas.

Una de las soluciones que los empresarios del sector turístico turco parecen haber encontrado es la formación de personal turco en el idioma ruso. La Unión de Hoteleros y Operadores Turísticos del Mediterráneo (AKTOB) ha puesto precisamente en marcha una iniciativa en cooperación con el Ministerio de Educación de Turquía que parece ir encaminada hacia ese fin. Creado en 2007, el Centro de Formación Aplicada en Hoteles y Negocios Turísticos (KOTEM) ha producido ya 12 graduados en lo que lleva de funcionamiento. Sus responsables señalan que mientras que en los países del antiguo bloque soviético (hoy C.E.I.) existen hasta 35 universidades que ofrecen cursos de lengua turca, no existían hasta ahora centros de formación turística en Turquía que ofreciesen clases de ruso, lo que ha creado la actual dependencia del sector de personal nativo ruso para cubrir la demanda que existe durante el verano.

«No tenemos más elección que contratar a ruso parlantes de Rusia o de la C.E.I.», dice Osman Ayık, miembro de la AKTOB, quien además añade que hasta ahora no han conseguido una respuesta satisfactoria del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Turquía a la cuestión de la contratación de ciudadanos extranjeros en el sector. «Nos encontramos con importantes problemas cuando tratamos de obtener permisos de trabajo. Si se flexibilizaran los procedimientos, todos los empleados estarían legalizados. Hay muchos extranjeros que actualmente trabajan sin permiso de trabajo», asegura Ayık.

Los ciudadanos extranjeros que encuentran trabajo en el sector turístico turco normalmente son contratados en hoteles, recepciones, como relaciones públicas, personal de servicio, animadores, o como guías turísticos.