Una nueva ley que entra en vigor hoy hará que el 85% de la cajetilla muestre una imagen advirtiendo de los riesgos para la salud. Cada año mueren 83.000 personas en Turquía por el tabaco.
Desde este 5 de diciembre y como parte de las reformas en la ley que buscaban disminuir el número de fumadores, especialmente entre los más jóvenes, todas las cajetillas de tabaco, cigarrillos y otros productos derivados que se vendan en Turquía tendrán un formato estándar y sin ningún distintivo de marca.
La nueva normativa pretende eliminar cualquier atractivo de las cajetillas de tabaco para desincentivar su consumo, suprimiendo cualquier color o diseño que las distinga o pueda suponer un reclamo para el consumidor; por el contrario, todas las cajetillas sean de la marca que sean tendrán un único color y un formato estándar con un reducido espacio en el que aparecerá, en letra plana y común a todas, el nombre de la marca de tabaco.
Así mismo las imágenes disuasorias y de advertencia mostrando -por ejemplo- los peligros de fumar para las mujeres embarazadas o las consecuencias para la salud -incluyendo diversos tipos de cáncer– se incrementan en número y pasan a ocupar el 85% de la superficie de cada paquete de cigarrillos.
También se muestra en texto resaltado en amarillo sobre negro una línea gratuita 171 para aquellas personas que quieran abandonar el hábito. Desaparece además la información sobre los niveles de emisiones de alquitrán, nicotina o monóxido de carbono, que se considera pueden incentivar a elegir entre marcas pero no a dejar el tabaco.
Y es que pese a las restricciones en la venta de cajetillas de tabaco, al incremento de las campañas de prevención para fumadores y no fumadores, y a las nuevas leyes contra el tabaco del gobierno, el número de fumadores en Turquía siguen aumentando. Se calcula que hay 14,5 millones de adultos y 252.000 menores de edad que fuman a diario en Turquía, donde cada año mueren más de 83.000 personas por enfermedades derivadas de este hábito.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





