Turquía ha deportado a casi un millar de yihadistas europeos

Fuentes de inteligencia y de la lucha antiterrorista confirman que la mayoría de extranjeros detenidos en Turquía intentando unirse al Estado Islámico proceden de Europa.

Las autoridades turcas han capturado y deportado en los dos últimos años a 830 ciudadanos procedentes de países europeos mientras intentaban entrar en Siria a través de Turquía para combatir junto a grupos yihadistas como el Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés).

Según informaciones publicadas el jueves por el diario turco Hürriyet, Turquía ha creado unidades especializadas en la lucha antiterrorista destinadas específicamente a combatir al autoproclamado Estado Islámico (IS) que opera en las vecinas Siria e Irak, con las que Turquía comparte más de un millar de kilómetros de frontera común. Además de la detención de más de 800 ciudadanos europeos, las autoridades del país euroasiático han emitido también órdenes de búsqueda contra otros 2.000 sospechosos de haberse unido al IS.

Ankara lleva tiempo demandando a los países europeos que tomen medidas en origen para evitar que sus ciudadanos sospechosos viajen hasta su territorio con el objetivo de cruzar a Siria o Irak y unirse a los conflictos en estos países; países como Alemania, Reino Unido, Francia, Holanda o Bélgica recientemente han comenzado a compartir información con las autoridades turcas a través de Interpol acerca de ciudadanos susceptibles de militar en organizaciones y grupos de carácter yihadista.

En un intento de frenar la entrada de este tipo de combatientes a través de sus fronteras, Turquía lleva tiempo incrementando las medidas de seguridad en sus fronteras; en concreto las unidades antiterroristas especializadas en combatir este tipo de militantes se centran –además de en los pasos fronterizos del sureste de Anatolia- tanto en aeropuertos como en estaciones de autobuses y trenes, según indicó Hürriyet.

Ya desde el pasado mayo sendos equipos habrían sido asignados a los dos aeropuertos internacionales de Estambul, Atatürk (en Europa) y Sabiha Gökçen (en el lado asiático de la ciudad); desde entonces 240 pasajeros habrían sido detenidos cuando intentaban entrar en Turquía por vía aérea a través de uno de estos dos aeropuertos, bajo sospecha de pretender unirse al IS.

Las investigaciones derivadas de los interrogatorios a los que fueron sometidos estos pasajeros han confirmado que la mayoría proceden de países europeos. No obstante y según las informaciones de los servicios de inteligencia turcos, se estima que cerca de mil turcos se han unido en Irak y Siria al Estado Islámico, que posee dos campos de entrenamiento en la localidad siria de Atmeh, situada junto a la frontera con la provincia turca de Hatay.