Turquía estudia pedir ayuda a la ONU ante la avalancha de refugiados

El ministro de exteriores turco telefoneó el viernes al secretario general de Naciones Unidadas, después de que sólo el jueves 2.500 refugiados sirios cruzaran la frontera turca.

El ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu reconoció el viernes que su país podría necesitar pronto la ayuda de Naciones Unidas si el ritmo de refugiados que entran en Turquía huyendo del conflicto en la vecina Siria continúa aumentando como en los últimos días.

Fuentes diplomáticas turcas confirmaron que Davutoğlu había hablado a primera hora del viernes con el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, para informarle de que sólo el jueves 2.500 personas habían atravesado la frontera de Turquía huyendo de los combates en Siria, lo que eleva ya a casi 24.000 el número total de refugiados sirios que han entrado en territorio turco desde el inicio de la crisis.

El flujo de refugiados, que en las últimas semanas se había mantenido en torno a 300 ó 400 personas diarias, se incrementó notablemente a principios de esta semana, después de que el miércoles las autoridades turcas registraran la entrada de al menos 900 sirios huyendo de la violencia en su país, y se habría disparado a partir del jueves, con datos que hablaban el viernes por la mañana de varios miles de personas en las últimas 24 horas. Otros tantos estarían esperando al otro lado para cruzar en cualquier momento.

La última oleada de refugiados sirios procedería en su mayoría de la ciudad siria de Idlib y sus alrededores y habría cruzado la frontera turca -que dista sólo unos 20 km- a lo largo de la noche del jueves al viernes a través de la provincia de Hatay. Los refugiados habrían entrado en Turquía a la altura de la pequeña localidad de Bükülmez, desde donde las autoridades turcas y responsables de la Media Luna Roja Turca los habrían trasladado hasta un campamento de refugiados habilitado a las afueras de la ciudad turca de Reyhanlı a bordo de centenar de autobuses fletados para la ocasión, lo que da una idea del número de personas que están cruzando hacia Turquía.

Los habitantes de varias poblaciones en el lado turco de la frontera confirmaron que al menos desde el jueves por la noche se habían estado oyendo ruidos de disparos e intensos bombardeos procedentes de Siria. Si bien la mayoría de los refugiados que llegan hasta Turquía se niegan a hablar con la prensa por temor a posibles represalias, y algunos por miedo incluso se muestran reacios a identificarse ante las autoridades turcas, los que se atreven a hablar cuentan relatos impresionantes sobre la situación que vive la población civil en Siria.

«El ejército sirio está destruyendo edificios y bombardeándolos hasta que quedan reducidos a cenizas», explicaba a la prensa un hombre que decía proceder de Kastanaz, una pequeña población siria de unos 20.000 habitantes sometida a intensos bombardeos. «El ejército pide a la gente que salga de sus casas, y si se niegan, entonces las destruyen con la gente dentro».

«Durante los últimos tres días ha habido cadáveres tirados en las calles. Han muertos unos doscientos, y la ciudad está abandonada… Nos ha llevado dos días llegar hasta Turquía con nuestras mujeres y niños», añadió el testigo, que afirmó haber visto cómo los soldados ejecutaban a un hombre frente a su propia familia.