12 muertos y 25 heridos por una explosión en la frontera entre Turquía y Siria

Numerosos civiles tanto turcos como sirios que se encontraban en un paso fronterizo de la provincia de Hatay resultaron heridos por la explosión, que podría haber sido causada por un coche bomba.

 

Al menos doce personas -todos ellas civiles- resultaron muertas y unas 25 más fueron heridas el lunes a causa de una gran explosión que se produjo en el paso fronterizo de Cilvegözü, que sirve de frontera entre Turquía y Siria y está ubicado en el distrito de Reyhanlı de la provincia turca de Hatay.

El alcalde de Reyhanlı, Hüseyin Şanverdi, declaró a la televisión turca que el número provisional de fallecidos era de nueve personas, cinco de ellas ciudadanos sirios, y que la explosión se había producido en un vehículo con matrícula siria que estaba aguardando a atravesar la frontera entre Turquía y Siria. Posteriormente la cifra de muertos se elevó al menos a 12, 9 ciudadanos sirios y 3 turcos, y 27 heridos de los cuales 13 estarían en estado muy grave.

Otras autoridades locales apuntaron a la hipótesis de un coche bomba con matricula siria; si bien fuentes policiales citadas por agencias hablaron de un proyectil de mortero lanzado desde el lado sirio de la frontera que habría impactado en el lugar, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía citado por la prensa turca confirmó que «no se trata de un ataque de mortero» y que fue una «explosión muy fuerte». Reporteros desde el lugar del suceso informaron de que había numerosos heridos tanto turcos como sirios que estaban siendo trasladados a varios hospitales cercanos, y que la cifra de víctimas podría aumentar.

Adnan Korkmaz, responsable de la oficina regional de aduanas y a cargo del paso fronterizo de Cilvegözü -situado a menos de 40 kilómetros al oeste de la ciudad siria de Alepo- explicó a la televisión pública turca TRT que la explosión había tenido lugar en la zona neutral de la frontera, donde aguardaba la ayuda humanitaria para ser enviada a los civiles afectados por la guerra en Siria, y que una quincena de vehículos se habían visto afectados, obligando a intervenir a los bomberos. El vehículo que supuestamente hizo explosión estaba estacionado y aún no había entrado en territorio turco, aunque Korkmaz no pudo precisar cuánto tiempo llevaba aparcado en la zona.