despedida a los soldados turcos muertos

Turquía despide a los 20 militares muertos en el accidente del C-130 en Georgia

Un funeral de Estado tuvo lugar en la capital de Turquía tras la llegada de los restos de los 20 militares turcos fallecidos en el accidente del C-130 en Georgia, cuyos cuerpos fueron sometidos previamente a exámenes forenses antes de ser trasladados a Ankara a primera hora de este viernes.

El siniestro ocurrió el 11 de noviembre en la región georgiana de Kakheti, en una zona montañosa próxima al municipio de Signagi y a unos cinco kilómetros de la frontera entre Georgia y Azerbaiyán. El C-130, que había despegado de Azerbaiyán rumbo a Turquía, se estrelló poco después de entrar en espacio aéreo georgiano. Ninguna de las 20 personas que viajaba a bordo sobrevivió.

La causa del accidente sigue bajo investigación. Los datos del vuelo y la grabación de cabina obtenidos tras el hallazgo de las cajas negras del avión ya han sido enviados a Ankara para su análisis. Según el Ministerio de Defensa de Turquía, el avión había trasladado a Azerbaiyán repuestos para seis cazas F-16 así como personal técnico que participó en los actos del Día de la Victoria en Azerbaiyán. En su trayecto de vuelta llevaba unas seis toneladas de suministros —principalmente repuestos— pero no transportaba ni munición ni explosivos.

Las primeras investigaciones apuntan a que la cola del aparato se desprendió antes del impacto y a que no existen indicios de interferencia externa en el fuselaje, según medios turcos. Algunas imágenes sugieren que el avión pudo desintegrarse en el aire antes de explotar al impactar contra el suelo, aunque las autoridades no han confirmado este punto. 

Las hipótesis sobre un posible sabotaje, fuego antiaéreo u otros factores externos no cuentan por ahora con pruebas que las soporten, mientras que las posibilidades de un fallo mecánico o un error humano continúan siendo estudiadas. El Ministerio de Defensa informó que el C-130 había sido adquirido a Arabia Saudí en 2012, que entró en servicio en 2014 tras su modernización y que pasó su último mantenimiento entre el 11 de septiembre y el 12 de octubre de 2025. Por ahora, se ha ordenado la suspensión de todos los vuelos con este modelo desde el 12 de noviembre.

Mensajes de condolencia de numerosos países

Los mensajes de condolencia se han multiplicado dentro y fuera de Turquía. El presidente azerbaiyano Ilham Aliyev y la ministra de exteriores georgiana Maka Botchorishvili expresaron su solidaridad con Turquía, al igual que los gobiernos de Italia, Rumanía, Kosovo, Irán, Catar, Egipto o Kuwait. Otras naciones —como Japón, Francia, Rusia, Países Bajos, Grecia, Alemania y Ucrania— transmitieron también su pésame a través de sus embajadas en Ankara.

Tras el accidente, los cuerpos de los 20 fallecidos fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense de Ankara, donde se prolongaron las labores de identificación durante toda la noche. Una vez concluidos los procedimientos, los féretros -cubiertos con la bandera turca- fueron llevados en un convoy militar hasta la Base Aérea de Mürted, donde se celebró esta mañana el acto oficial con la presencia de altos cargos civiles y militares, además de los familiares de los fallecidos, tal y como informaron numerosos medios turcos.

A la ceremonia en la capital turca asistieron el presidente del Parlamento Numan Kurtulmuş, el ministro de Defensa Yaşar Güler, la ministra de Familia y Servicios Sociales Mahinur Özdemir Göktaş, el jefe del Estado Mayor Selçuk Bayraktaroğlu, el comandante de la Armada almirante Ercüment Tatlıoğlu y el gobernador de Ankara Vasip Şahin, además de otros altos cargos civiles y de las Fuerzas Armadas

Las autoridades de Turquía han informado que tres de los militares muertos en el accidente del C-130 en Georgia serán enterrados en Ankara, mientras que los otros 17 serán enviados a sus ciudades de origen —entre ellas Estambul, Konya, Sakarya, Balıkesir, Niğde y Eskişehir— para recibir sepultura con honores militares