Turquía »decepcionada» con el informe de progresos del Parlamento Europeo

El informe de progresos de Turquía en 2013, aprobado esta semana en la cámara de Estrasburgo, está lleno de «omisiones» y «prejuicios» según el ministro turco para la UE, Mevlüt Çavuşoğlu.

Ankara expresó esta semana en un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores su «decepción» con el informe aprobado hace unos días por el Parlamento Europeo (PE) por considerar que obvia las reformas y avances positivos del último año en libertades y derechos fundamentales, al tiempo que «no ha logrado comprender los acontecimientos durante y después de (las protestas por el) Gezi Park«.

«Hemos visto con desilusión que los acontecimientos durante los eventos del Gezi Park y posteriormente, así como el trabajo llevado a cabo para garantizar la separación de poderes y la independencia del poder judicial, no han sido entendidos plenamente por las instituciones y autoridades de la UE«, decía el ministerio de exteriores turco en un comunicado hecho público el miércoles.

El texto hacía hincapié en que Turquía «se está esforzando por mantener el proceso de reformas» de acuerdo a los criterios de Copenhague y en línea con las expectativas y deseos del pueblo turco. «Nadie debería poner en duda que los principios de la democracia, los derechos humanos y el imperio de la ley están siendo tenidos en cuenta como elementos fundamentales a la hora de elaborar cualquier nueva legislación», recalcaba el comunicado.

En él el gobierno turco criticaba además nuevamente el «enfoque parcial sobre la cuestión de Chipre» que mantiene el Parlamento Europeo, en un momento en que se han retomado las negociaciones para una reunificación de la dividida isla mediterránea, suspendidas desde 2012.

«Es más, la comprensión reflejada en la resolución es una señal de que el Parlamento Europeo desgraciadamente está lejos de comprender y apoyar la visión que conduciría al prevalecimiento de la paz y la cooperación en Chipre y en la región, en un ambiente en el que el proceso de negociación de Naciones Unidas se ha reiniciado con los esfuerzos del lado turcochipriota y el apoyo activo de Turquía, y en un momento en el que las esperanzas y esfuerzos hacia el acuerdo (en Chipre) se han intensificado», subraya el comunicado.

Çavuşoğlu habla de «omisiones» y «prejuicios» hacia Turquía

Por su parte el ministro turco para la Unión Europea y jefe de las negociaciones de adhesión entre Ankara y los 28, Mevlüt Çavuşoğlu, expresaba su decepción con lo que calificó como «omisiones» en el informe del Parlamento Europeo.

«Lamentamos que un significativo número de reformas llevadas a cabo en los ámbitos de la judicatura y los derechos y libertades fundamentales no se hayan visto reflejadas en la resolución (del Parlamento Europeo)», dijo Çavuşoğlu, criticando de paso que los cambios introducidos en el funcionamiento del Consejo Supremo de Jueces y Fiscales de Turquía (HSYK) y en la legislación sobre Internet, «que tienen paralelos en la legislación de muchos Estados miembros de la UE, hayan sido criticados incluso antes de su implementación, lo que claramente muestra un enfoque con prejuicios hacia Turquía», dijo añadiendo que ni siquiera se hacía mención al último paquete de reformas judiciales aprobado en el parlamento turco.

El ministro turco añadió que «resulta vital que la UE apoye esta determinación (de Turquía por integrarse en la UE) y abra las negociaciones sobre los capítulos bloqueados por razones políticas», o de lo contrario «nuestro pueblo continuará dudando de la sinceridad e imparcialidad de las críticas».

En el informe de progresos sobre Turquía en 2013, aprobado el miércoles por el Parlamento Europeo en una resolución respaldada por 475 votos a favor y 153 en contra tras un intenso debate con numerosas enmiendas propuestas, la cámara de Estrasburgo habló de retrocesos en libertad de expresión, separación de poderes y el imperio de la ley en Turquía, criticando además la respuesta del gobierno a la investigación por corrupción iniciada en diciembre, de la que Ankara culpa a elementos del movimiento religioso Gülen infiltrados en la judicatura y la policía.

«Durante el pasado año, ha habido sucesos positivos pero también motivos para una seria preocupación», declaraba el comisario europeo de ampliación Stefan Füle durante un discurso ante la cámara.

El informe señala también la necesidad de implementar reformas para fortalecer los derechos sociales, culturales y económicos de la minoría kurda del país, así como de reducir la barrera electoral del 10% -una de las más altas del mundo- para que los partidos políticos obtengan representación parlamentaria, un debate que el primer ministro turco ya sugirió abrir durante la presentación a finales de septiembre pasado del nuevo paquete de reformas. El PE hace además un llamamiento a aumentar los esfuerzos de las autoridades turcas para combatir la violencia de género.