Turquía confía en poner fin a la crisis parlamentaria

El gobierno turco del AKP esperaba poner fin esta semana a la crisis parlamentaria que vive Turquía después de que los diputados del CHP -principal partido de la oposición- y de la formación nacionalista kurda BDP boicotearan la Asamblea.

El gobierno turco del AKP esperaba poner fin esta semana a la crisis parlamentaria que vive Turquía después de que los diputados del CHP -principal partido de la oposición- y de la formación nacionalista kurda BDP boicotearan la Asamblea Nacional por la permanencia en prisión de varios de sus diputados electos.

El recién elegido presidente del parlamento, el ex ministro de justicia Cemil Çiçek, mostró el sábado su esperanza en que el conflicto pueda resolverse esta semana tras una serie de contactos mantenidos con el líder del CHP, Kemal Kılıçdaroğlu. Tanto los diputados del CHP como del BDP se han negado por ahora a jurar sus cargos en protesta por la permanencia en prisión preventiva de varios diputados que fueron elegidos en las pasadas elecciones generales del 12 de junio, aunque de hecho ambos partidos los incluyeron en sus listas cuando ya se encontraban encarcelados.

«Espero que el lunes sea un nuevo comienzo. El parlamento es el lugar más legítimo donde todos los problemas de Turquía pueden ser resueltos», comentó Çiçek en declaraciones a la prensa, quien abogó porque todos los partidos apuesten por el diálogo y el entendimiento mútuo para resolver los conflictos.

En el mismo sentido se expresó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, que el viernes respondiendo a preguntas de los periodistas en el parlamento sobre si podría ser posible una solución a la crisis a partir del lunes, respondio «Eso espero».

Erdoğan, que anteriormente había mostrado una actitud más agresiva sobre la cuestión diciendo que los únicos responsables de la crisis parlamentarias eran los diputados que se negaban a jurar su cargo, anunció además el viernes que podría crearse una comisión con el objetivo de hallar una solución de compromiso que permita la vuelta a la normalidad parlamentaria y abordar la redacción de una nueva constitución para Turquía, uno de los principales objetivos de la recién nacida legislatura y cuya demora parece estar según muchos en el origen de esta crisis.