Turquía comienza a construir un muro de seguridad en la frontera con Siria

El muro, de carácter temporal y formado por cientos de bloques de cemento, forma parte de las medidas de seguridad para evitar que contrabandistas u hombres armados atraviesen ilegalmente la frontera turca.

Turquía ha comenzado a construir un muro de cemento a lo largo de su frontera con Siria en la provincia de Hatay, una de las más sensibles al conflicto sirio y que acoge al mayor número de refugiados de ese país, como parte de las nuevas medidas de seguridad tras los últimos incidentes en la región.

El muro, de carácter temporal y que se compone de bloques de cemento de tres metros de largo, tendrá una longitud total de 1,2 kilómetros y está siendo construido cerca de la localidad de Kuşaklı del distrito fronterizo de Reyhanlı con el objetivo de evitar el contrabando y el continuo cruce de personas de forma ilegal a través de esta zona de la frontera. Según informó la prensa turca la construcción se inició hace sólo unos días, y hasta ahora han sido colocados algo más de 150 bloques -menos de 500 metros- del muro.

Esta no es sin embargo la primera vez que las autoridades turcas recurren a esta medida para evitar el cruce ilegal en determinados puntos de los más de 900 kilómetros de su frontera común con Siria; de hecho ya se empleó una construcción similar unos kilómetros al norte del mismo distrito, y el pasado enero otro muro fue construido en la provincia de Gaziantep, al sureste del país. Así mismo Turquía ya había anunciado previamente la construcción de un muro de 2,5 kilómetros de largo junto al paso fronterizo de Cilvegözü, al sur de Hatay.

Pese a mantener una política de «puertas abiertas» para los refugiados sirios que huyen del país, y que según las últimas cifras oficiales suman ya cerca de un millón de personas en Turquía, grupos de contrabandistas y combatientes armados han provocado con frecuencia problemas serios y enfrentamientos en la frontera con Siria, donde incluso muchos habitantes locales recurren al contrabando como medio de conseguir unos ingresos extra aprovechando la caótica situación en Siria y la dificultad de Turquía para controlar en su totalidad una frontera tan extensa.

Incidentes en la frontera

Precisamente la construcción de otro muro de dos metros de alto en la provincia fronteriza de Şırnak, en el extremo sureste del país, desató el pasado mes de octubre protestas entre la población local y llevó a que incluso un alcalde de la zona iniciara una huelga de hambre.

El último de tantos incidentes en la frontera entre Turquía y Siria tenía lugar en la noche del domingo al lunes, justamente en el distrito de Reyhanlı de la provincia de Hatay, cuando un grupo de aproximadamente un centenar de personas que trataban de cruzar desde Siria a Turquía para vender combustible diesel de contrabando se enfrentó lanzando piedras a los soldados turcos que custodiaban la frontera y que les dieron el alto, hiriendo de consideración a uno de ellos y provocando daños materiales en varios vehículos.

Así mismo el Estado Mayor Turco informaba el domingo de la detención de tres personas que habían sido capturadas por guardias fronterizos cuando intentaban cruzar de forma ilegal hacia Turquía desde Siria atravesando el río Orontes -que hace las veces de frontera entre los dos países- a bordo de una lancha, a la altura del distrito de Altınözü, al sur de Hatay. El comunicado oficial añadía que una de las personas interceptadas resultó ser un periodista de nacionalidad estadounidense, mientras que la identidad de las otras dos no fue revelada.