embalse seco en Turquía

Turquía busca soluciones urgentes ante la grave sequía que azota el país

Con los embalses en mínimos históricos y una crisis del agua cada vez más acuciante, Turquía explora soluciones urgentes e innovadoras para hacer frente a la grave sequía que sufre el país; entre ellas, los expertos están planteando ya la siembra de nubes, la recogida de agua de lluvia y la desalinización del agua de mar, medidas que ya aplican otros países de la región con problemas similares.

En los últimos meses, el nivel de agua ha caído drásticamente en varias provincias, obligando a las autoridades a aplicar cortes de agua programados. En declaraciones al diario turco Milliyet, el profesor Orhan Şen advirtió que la siembra de nubes “no es una solución milagrosa” pero que, usada correctamente, “puede aumentar la lluvia en un 30%”. Según explicó, el proceso transforma la nube en lluvia en unos veinte minutos, y su efecto “dura aproximadamente una hora”.

El experto señaló que Turquía ha alcanzado ya un punto de sequía hidrológica, con lagos y ríos cada vez más secos. “El agua de los embalses se ha agotado: Bursa está a cero, İzmir (Esmirna) al 2%, Estambul al 25% y Ankara al 16%. El regadío agrícola se ha reducido aún más. A partir de ahora entramos en una fase de sequía agrícola”, advirtió Şen.

Entre las medidas que propuso para mitigar el problema figuran la recogida de agua de lluvia en tejados, evitar fugas en las redes de distribución —que suponen “hasta un 20% de pérdidas”— y sustituir el riego mediante aspersión o manguera por riego por goteo, más eficiente. También pidió controlar el uso de agua en la agricultura y priorizar cultivos que requieran menos recursos hídricos.

Siembra de nubes para aumentar las lluvias

Şen recordó que métodos como la siembra de nubes, también llamada “inoculación de nubes”, se utiliza ya en más de 50 países, incluyendo EE.UU., Rusia, Israel, Irán o Emiratos Árabes Unidos. El método consiste en introducir yoduro de plata en las nubes mediante aviones, drones o generadores instalados en montañas, lo que induce lluvias o nieve y reduce la formación de granizo. Aunque subrayó que este método no altera el clima ni supone riesgos para la salud, recalcó que se trata de una solución temporal y no definitiva.

«Para combatir la sequía, o se recoge la lluvia o se aumenta. Un método para aumentar las precipitaciones es la siembra de nubes. Este método puede aplicarse en Turquía con recursos nacionales y domésticos”, aseguró. “Es un método científico, y algunas personas se oponen a él, pero no plantea riesgos para la salud y no altera el clima. Se siembra 20 minutos antes de que la nube llegue a la presa; cuando esa nube llega a la presa, aumenta las precipitaciones, las libera y luego desaparece. La siembra de nubes no sólo aumenta las precipitaciones, sino también las nevadas… Puedes aumentar las precipitaciones en un 30%«, explicó.

El profesor sugirió adoptar otras estrategias complementarias para hacer frente a la sequía en Turquía inducida por el cambio climático, tales como llenar piscinas con agua de mar, invertir en plantas desalinizadoras, adoptar una agricultura basada en el riego por goteo y centrada en cultivos que usen menos agua, y crear las llamadas “ciudades esponja”, instalando en los márgenes de las carreteras y vías suelos permeables y hierba para permitir que el agua de lluvia se infiltre en el subsuelo y recargue los acuíferos subterráneos.