Finalmente se cumplieron las peores previsiones, y los equipos de rescate localizaron el viernes los cuerpos sin vida de los tres mineros que permanecían atrapados a más de mil metros de profundidad.
Finalmente se cumplieron las peores previsiones, y los equipos de rescate localizaron el viernes los cuerpos sin vida de los tres mineros que permanecían atrapados a más de mil metros en una mina de carbón de la provincia de Edirne, al noroeste de Turquía.
Según informaron las autoridades turcas, los cadáveres de los tres mineros fueron encontrados el viernes en una galería situada a unos 900 metros de profundidad de la boca de la mina. Allí permanecían atrapados los trabajadores desde que se declarara el pasado miércoles un incendio en el interior de la mina, situada en la localidad de Keşan de la provincia europea de Edirne, al noroeste de Estambul.
El incendio causó un derrumbe que impidió a los mineros salir, aunque sí lo consiguieron otros doce trabajadores que estaban también en ese momento en el interior. «Estamos profundamente tristes, se han encontrado a los tres mineros muertos», declaró el gobernador de la provincia de Edirne, Gökhan Sözer.
Dos circunstancias añaden hacen mayor aún esta tragedia. La primera es que en el momento del accidente la mina no se encontraba operativa precisamente porque el Ministerio de Energía de Turquía la había incluído en la lista de 85 minas privadas a clausurar debido a fallos en los sistemas de seguridad. Uno de esos fallos detectado en la mina de Keşan estaba precisamente en el sistema de ventilación, lo que pudo estar entre las causas del accidente; cuando se produjo la explosión, los trabajadores estaban intentado corregir las deficiencias en el interior de la mina. El ministerio había emitido el pasado 28 de junio una notificación a la oficina del gobernador de Edirne para que clausurara la mina, pero la notificación no llegó hasta el pasado 8 de julio , justo un día después del accidente.
La otra se refiere a las circunstancias propias de los trabajadores atrapados. Uno de ellos, Volkan Hamarat, ya había sobrevivido a otra explosión de gas en una mina privada en la localidad de Zonguldak, tal y como relataba su padre Ali Hamarat hace unos días, quien se mostraba esperanzado en que volviera a sobrevivir. Un familiar de Halil Açıkgöz, otro de los mineros, comentaba a los periodistas que a Halil sólo le quedaban dos meses para poder retirarse.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

✅ Pablo Gómez
Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





