Tercer día de bombardeos contra las bases del PKK en el norte de Irak

Diez cazas F-16 participaron el viernes en una nueva oleada de bombardeos, mientras el PKK continúa con sus ataques y el gobierno turco estudia nuevas medidas para combatir el terrorismo.

La tercera jornada consecutiva de ataques por parte de las fuerzas aéreas turcas contra las posiciones conocidas del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que llega después de varias semanas de intensos ataques por parte del grupo terrorista kurdo que han dejado más de medio centenar de muertos, marca una escalada en el conflicto que sacude desde hace 27 años el sureste de Turquía, y parece poner fin a los últimos intentos de acercamiento que se habían rumoreado entre el gobierno y las posiciones más radicales del nacionalismo kurdo, liderado por el PKK y su líder histórico, Abdullah Öcalan.

Según informó el Estado Mayor de Turquía en un comunicado, durante los ataques llevados a cabo el jueves un total de 28 objetivos localizados en campamentos y posiciones del PKK en las regiones montañosas de Kandil, Hakurk, Avasin-Basyan y Zap -todas ellas situadas en territorio iraquí lindando con la frontera turca- fueron bombardeados. «En coordinación con la operación aérea, intenso fuego de artillería fue dirigido hacia 96 objetivos identificados (del PKK) en las mismas zonas», decía la nota, que añadía que «las acciones en la lucha contra el terrorismo continuarán de forma decidida dentro y fuera de Turquía». El ejército turco publicó también imágenes aéreas obtenidas por infrarrojos en las que podía verse el impacto de misiles guiados por láser contra lo que parecían campamentos, almacenes y cañones anti-aéreos supuestamente pertenecientes al PKK.

Como era de esperar sin embargo la operación militar contra las bases del PKK en las regiones montañosas del norte de Irak ha desatado duras críticas por parte del gobierno de Bagdad. El vice ministro de exteriores iraquí, Labeed Abbawi, condenó el jueves los bombardeos de la aviación turca criticando lo que consideró una violación de su integridad territorial. «Nuestra posición es clara, rechazamos las violaciones y traspasos de (nuestras) fronteras. Este asunto no puede ser resuelto a través de la acción militar… Irak debería haber sido informado sobre esto para encontrar otras formas de resolver esta escalada (de tensión)», dijo Abbawi.

Ankara defiende la operación alegando que ni el gobierno iraquí ni la administración autónoma kurda del norte de Irak hacen lo necesario para evitar que el PKK utilice las montañas del norte próximas a Turquía como un refugio seguro al que huir cuando realizan incursiones para atentar en territorio turco. En los últimos años ha habido varios acuerdos entre el gobierno turco y el gobierno kurdo del norte de Irak para combatir la presencia del PKK en la zona y limitar sus movimientos, pero sin embargo en la práctica éstos acuerdos han dado pobres resultados y el gobierno kurdo de Arbil no parece ser capaz de acabar con las actividades del PKK en su territorio.

Por su parte un portavoz de la organización armada declaró desde el norte de Irak que los bombardeos no habían causado ninguna víctima entre sus filas, si bien confirmó que los ataques aéreos habían continuado durante las últimas horas.

Así mismo y a pesar de la operación aérea en el norte de Irak, el PKK continuó con sus ataques terroristas en territorio turco y llevó a cabo varias acciones contra las fuerzas de seguridad turcas en la provincia fronteriza de Siirt; en el distrito de Eruh, un grupo de milicianos del PKK atacaron con lanza-misiles y rifles de asalto un puesto de la gendarmería matando a dos oficiales e hiriendo a cuatro soldados, muriendo dos miembros del PKK al responder los soldados a los disparos; mientras en la cercana localidad de Pervari, también en la provincia de Siirt, un ataque similar por parte del grupo armado kurdo causó heridas a cuatro civiles, incluyendo dos niños. Miembros del PKK se enfrentaron también a las fuerzas de seguridad turcas en la provincia oriental de Tunceli, según indicó la prensa turca.

Respuesta militar

Nadie puede olvidar que la operación aérea iniciada el miércoles por la noche contra las bases del PKK en el norte de Irak llegó después de que el propio primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan advirtiese al PKK tras el último ataque sangriento en el sureste -que dejó un saldo de una docena de soldados muertos y un civil- que habría grandes cambios en la lucha anti-terrorista por parte del gobierno.

No se sabe si entre esas novedades se incluían los bombardeos sobre las posiciones del PKK en las montañas del norte de Irak o si estos ataques aéreos podrían ser incluso un preludio a una operación terrestre, algo a lo que Ankara ya ha recurrido en el pasado para combatir la presencia del grupo armado kurdo en el vecino territorio iraquí. Lo que sí parece estar claro es que el ejecutivo de Erdoğan parece apostar por una mayor profesionalización de las fuerzas encargadas de combatir al PKK en el sureste de Turquía -donde hasta la mayoría están compuestas por jóvenes reclutas- y por una mayor implicación de unidades especiales, así como de la policía, en la lucha contra el terrorismo, algo que muchos expertos llevan demandando desde hace tiempo.

Entre esas medidas, el diario turco Zaman citaba el viernes la posibilidad de que los puestos de avanzada fronteriza que Turquía mantiene en el norte de Irak desde 1995, pasen a convertirse en verdaderas guarniciones de avanzada, lo que significaría de hecho sacar la lucha contra el PKK de territorio turco y llevarla hasta territorio iraquí, motivando de paso a la administración regional kurda del norte de Irak para que se implique en expulsar al PKK de la región.

De acuerdo a las informaciones de la prensa turca, a los 2.500 soldados que Turquía mantiene desde 1995 en el norte de Irak con el permiso del gobierno kurdo de Irak, se sumarían unidades profesionales llegadas desde la cercana provincia turca de Şırnak, y que serían desplegadas en la zona con apoyo aéreo. Lo que no está claro es si ese despliegue de efectivos sería temporal o tendería a hacerse permanente para evitar una recuperación de posiciones del PKK, pero según Zaman los planes del gobierno incluyen solicitar a la Asamblea Nacional de Turquía una renovación de la autorización parlamentaria para que las tropas turcas operen fuera de su territorio en operaciones en Irak (un mandato que expirará el próximo 12 de octubre), lo que vendría a indicar a todas luces que la operación puesta en marcha tiene visos de ser a largo plazo y de implicar la participación de tropas de tierra.

La reunión rutinaria del Consejo de Seguridad Nacional (MGK) celebrada el jueves coincidiendo con el inicio de las operaciones aéreas contra el PKK parece haber sentado también las bases de lo que el primer ministro turco definió como «una nueva era en la lucha contra el terrorismo». Pese a que poco ha trascendido de lo que se habló en la reunión, en un comunicado de prensa emitido tras el encuentro el MGK afirmó que se adoptaría «una estrategia más efectiva y decisiva en la lucha contra el terrorismo», a lo que se suma un endurecimiento de la retórica por parte del gobierno turco tras los últimos y continuados ataques del PKK.

Protestas del BDP

Mientras tanto el partido nacionalista kurdo BDP, que mantiene su boicot al parlamento turco desde las elecciones generales del pasado 12 de junio, pidió un alto al fuego por parte del PKK y del ejército turco pero volvió sin embargo a culpar de la escalada de tensión por no conceder las demandas de autonomía que exige esta formación.

«El primer ministro Erdoğan será personalmente responsable por todas y cada una de las muertes a partir de este momento, si el gobierno no es capaz de llevar a cabo esta agenda (de medidas para dar más autonomía a los kurdos) a pesar de los llamamientos del BDP para una solución pacífica al conflicto», dijo durante una conferencia de prensa en Estambul el diputado y ex presidente de la formación nacionalista kurda, que obtuvo una amplia representación en varias regiones del sureste (de población predominantemente kurda) de Turquía durante los pasados comicios.