S-400 en Moscú

Rusia desmiente que Turquía vaya a devolver los S-400 por las presiones de EE.UU.

Moscú negó este jueves las informaciones que apuntaban a que Turquía estaría planeando devolver a Rusia los sistemas antiaéreos S-400 debido a las presiones del gobierno de EE.UU., que habría condicionado el regreso de Ankara al programa del F-35 a la retirada de ese armamento adquirido años atrás por Turquía a Rusia.

El portavoz presidencial ruso Dmitri Peskov, citado por agencias como Anatolia, desmintió que el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan abordara esa posibilidad con su homólogo ruso Vladímir Putin durante su reciente encuentro en la capital de Turkmenistán. “Ese asunto no estaba en la agenda”, subrayó Peskov en una comparecencia ante los medios celebrada en Moscú, al referirse a la reunión en Ashgabat celebrada en el marco del Foro Internacional de Paz y Confianza.

Preguntado por los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania, Peskov señaló que Rusia está preparando nuevos contactos con sus homólogos estadounidenses tras la labor diplomática realizada por Washington con Kiev y Bruselas. “Estamos de hecho preparando determinados contactos con nuestros homólogos estadounidenses para obtener información sobre los resultados del trabajo realizado por los americanos con los europeos y los ucranianos”, declaró.

“Venezuela es nuestro aliado”, recuerda el Kremlin

Peskov habló también durante su comparecencia sobre Venezuela en medio de la situación de bloqueo naval militar estadounidense y de las crecientes tensiones en la región, subrayando que Caracas es un aliado y socio de Moscú. “Venezuela es nuestro aliado, nuestro socio; mantenemos contactos constantes, incluidos contactos al más alto nivel”, afirmó el portavoz del Kremlin, que recordó además que Putin y el presidente venezolano, Nicolás Maduro, mantuvieron recientemente una conversación telefónica. 

Refiriéndose a lo que definió como una “escalada de tensiones en la región (de Latinoamérica)”, Peskov la calificó de “potencialmente muy peligrosa”, después de que Donald Trump advirtiera que Estados Unidos podría iniciar muy pronto ataques en territorio venezolano en el marco de lo que el presidente estadounidense definió como la lucha de Washington contra el narcotráfico.

En 2017, Turquía llegó a un acuerdo con Rusia para adquirir cuatro sistemas de defensa antimisiles S-400 por un valor aproximado de 2.500 millones de dólares. Cuando Estados Unidos exigió a Ankara que diera marcha atrás al acuerdo con Moscú y optara por los misiles estadounidenses Patriot -más caros- Ankara se negó, por lo que la administración del entonces presidente Joe Biden tomó represalias expulsando a Turquía del programa de cazas F-35. Según informaciones publicadas ayer Bloomberg, Ankara habría solicitado al Kremlin devolver los S-400 para mejorar sus relaciones con Estados Unidos; pero ni Turquía ni Rusia han confirmado este extremo.