imagen representativa del Bósforo en Estambul atravesado por una falla tectónica rompiéndose y generando un terremoto

Preocupación en Estambul tras un enjambre sísmico de 170 terremotos en solo 3 días

Más de 170 microterremotos se han registrado desde el 18 de agosto en torno a la falla de las Islas de los Príncipes, situadas en el Mar de Mármara frente a las costas de Estambul. El mayor de los seísmos se produjo al sur de las islas el 19 de agosto, desatando la preocupación entre numerosos residentes. Sin embargo, los expertos aseguran que este enjambre sísmico, por sí solo, no es una señal de que vaya a producirse próximamente un gran terremoto

Según los datos recogidos por la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD), los seísmos de los últimos días se han producido a profundidades aproximadamente de entre 7 y 15 kilómetros. El mayor movimiento registrado en la zona tuvo una magnitud de 3,2 y se produjo frente a las islas a las 17:43 hora local (16:43 CET) del 19 de agosto. En el mismo área también se han detectado temblores de magnitud 2,9, 2,8, 2,7 y 2,6

Los expertos descartan un gran terremoto inminente

Los especialistas consultados han señalado sin embargo que esta concentración de movimientos telúricos no puede considerarse por sí misma una señal de un gran terremoto inminente y han pedido evitar el pánico. Miembros del Consejo Científico de Terremotos de AFAD han afirmado que interpretar estos movimientos como «precursores» o «señales» de terremotos de mayor magnitud es una afirmación sin fundamento científico. Así lo ha afirmado el profesor Hasan Sözbilir, quien ha explicado que «Actualmente, no existe un método fiable para distinguir de antemano si una concentración de microterremotos es un precursor de un gran terremoto». 

El profesor Şükrü Ersoy ha señalado por su parte que es normal que las fallas tectónicas generen periódicamente este tipo de pequeños movimientos sísmicos, pero ha insistido en que “no hay necesidad de que nuestros ciudadanos sientan pánico”. 

“Sugerir que se producirá un gran terremoto inmediatamente después de una pequeña actividad sísmica, es totalmente especulativo”, insistió Ersoy, quien ha recalcado que el debate no debe ser cuándo se producirá una gran ruptura de falla, sino cuán preparados están los edificios para un potencial terremoto: “Mientras tengamos estructuras fuertes y resistentes a seísmos, no habrá nada por lo que preocuparse”, subrayó.

Los científicos recurren a las redes sociales para tranquilizar a la población

Otro miembro del Consejo Científico, el profesor Eşref Yalçınkaya, sismólogo de la Universidad de Estambul-Cerrahpaşa, realizó una llamativa demostración en sus redes sociales para explicar la reciente actividad sísmica, según informaron medios turcos. 

Yalçınkaya utilizó como ejemplo una vara de madera que se dobla lentamente mientras se sujeta por ambos extremos. Según explicó, las pequeñas grietas que aparecen en la vara serían comparables a los pequeños terremotos que se producen a lo largo de una falla tectónica

El sismólogo señaló que estas pequeñas fracturas de una falla pueden disminuir, aumentar o desplazarse ocasionalmente hacia otros puntos, hasta que finalmente el proceso puede terminar provocando una ruptura completa, y destacó que la falla del Mar de Mármara ha acumulado una gran tensión tectónica durante un largo periodo. 

«La falla del Mar de Mármara lleva inclinándose aproximadamente 250 años. Algún día se romperá«, afirmó Yalçınkaya, quien no obstante añadió que la causa principal de una gran ruptura no son los pequeños terremotos como los registrados en los últimos días. Según explicó este especialista, el factor determinante para que se produzca un gran seísmo es, por el contrario, la tensión tectónica acumulada en la falla con el paso del tiempo. 

Los seísmos podrían estar causados por fallas secundarias

El famoso profesor turco Şener Üşümezsoy, conocido por haber predecido con semanas de antelación el terremoto de 6,2 que sacudió hace un año Estambul,  también se ha pronunciado sobre este fenómeno sísmico asegurando por su parte que «La falla de las Islas es una falla antigua y dormida. No se producirá un gran terremoto generado desde aquí».

Según Üşümezsoy, los pequeños terremotos registrados al sur de la isla de Büyükada no tuvieron lugar directamente sobre la falla de las Islas, sino sobre ramas de fallas secundarias y terciarias que atraviesan la falla principal del Mármara de sur a norte.

El experto turco ha subrayado que estas ramas no tienen capacidad para acumular una cantidad de tensión suficiente como para generar un terremoto destructivo. Por ello, considera que la actividad sísmica reciente representa una pequeña liberación de la transferencia de tensión que ya se había producido previamente en la zona, según informó la cadena CNN Türk.

El Observatorio Sismológico de Kandilli mantiene la zona bajo vigilancia

El Observatorio Sismológico y de Investigación de Terremotos de Kandilli, un organismo vinculado a la Universidad del Bósforo de Estambul, ha descrito por su parte la actividad reciente como una secuencia de microterremotos agrupados tanto en el tiempo como en el espacio, señalando que este tipo de episodios se produce ocasionalmente en regiones tectónicamente activas. La institución ha asegurado que la zona donde se está produciendo la actividad está siendo vigilada durante las 24 horas.

En definitiva, aunque la sucesión de micro seísmos causada por el enjambre sísmico en la región del Mármara ha desatado la preocupación de la población en Estambul y en otras provincias de la región ante la posibilidad de un gran terremoto, los expertos insisten en que estos microterremotos, por sí solos, no significan necesariamente que vaya a producirse un gran seísmo en un futuro próximo