cámara corporal de la policía turca

Policías y gendarmes usan ya cámaras corporales en Turquía

Miembros de la policía y la gendarmería de Turquía han comenzado a usar de forma masiva cámaras corporales para mejorar su eficacia en la detección e identificación de delitos y al mismo tiempo mejorar la transparencia y la interacción entre agentes y ciudadanos por parte de las fuerzas de seguridad turcas.

Según informaron medios como Haber Türk, fue el propio ministro turco del Interior Ali Yerlikaya quien informó acerca del uso de cámaras corporales en los cuerpos de seguridad de Turquía, señalando que el número de estos dispositivos -que van sujetos a la parte superior del uniforme de los agentes- usados por parte de policías y también por gendarmes que desempeñan labores de control de tráfico “se han incrementado hasta 42.000”. 

El ministro también aprovechó para mencionar los nuevos dispositivos de radar que comenzarán a ser utilizados en el país para control del tráfico y prevención de accidentes: el nuevo radar se instalará en miles de puntos por toda Turquía -preferentemente cerca de hospitales y colegios– y podrá detectar, tanto de día como de noche, la velocidad de circulación y si se está utilizando el cinturón de seguridad.

Datos del Ministerio del Interior cifran exactamente en 42.604 el número de policías y gendarmes que ya están equipados con cámaras corporales: 8.704 policías nacionales, 12.900 agentes de tráfico, 15.362 agentes de la gendarmería y 5.638 gendarmes encargados de la vigilancia del tráfico. Pero para finales de este 2025, se estima que el número total de miembros de las fuerzas de seguridad que estarán equipados con estos dispositivos alcanzará los 111.604 agentes en todo el país.

Las grabaciones servirán como evidencia ante posibles delitos y denuncias

Destinadas en una fase inicial a los agentes que realizan funciones de control del orden y vigilancia del tráfico, las cámaras corporales permiten identificar inmediatamente a posibles personas y vehículos sospechosos de estar implicados en actividades delictivas. Además de grabar video, estas cámaras corporales permiten documentar completamente las interacciones entre policías y gendarmes y civiles, sirviendo como evidencia en el caso de denuncias o quejas por cualquiera de las partes, y mejorando así la transparencia y la efectividad de las fuerzas del orden. 

Los dispositivos transmiten también en tiempo real la localización GPS de los agentes para garantizar una coordinación continua de todos los equipos, y están equipados con visión nocturna, pudiendo operar de manera efectiva sin luz o bajo condiciones climáticas adversas. Desarrolladas por la empresa turca de defensa ASELSAN, en próximas actualizaciones las cámaras corporales estarán equipadas con funciones avanzadas de reconocimiento facial y de matrículas, actuando como si fueran un verdadero tercer ojo para los agentes.