Pocas esperanzas para los 30 mineros atrapados en el Mar Negro

Las esperanzas de encontrar con vida a los 30 mineros atrapados el lunes en una mina de la localidad de Zonguldak, en el Mar Negro, comenzaban a disminuir el martes pese a los intensos esfuerzos.

Las esperanzas de encontrar con vida a los 30 mineros atrapados el lunes en una mina de la localidad de Zonguldak, en el Mar Negro, comenzaban a disminuir el martes después de que los esfuerzos de los equipos de rescate no bastaran para llegar hasta las víctimas.
 
La explosión de gas metano que causó el lunes por la tarde el derrumbe de la mina de Karadon, en la localidad costera de Zonguldak (a unos 200 km al Este de Estambul), sepultó a un grupo de treinta mineros que se encontraban en ese momento trabajando bajo la superficie, a aproximadamente 540 metros de profundidad. Once mineros pudieron ser evacuados el lunes tras la explosión, dos de ellos durante la noche, pero el resto permanecen atrapados.
 
Los equipos de rescate desplazados al lugar continuaban el martes bombeando aire al interior de la mina y cavando un túnel a través de la galería derrumbada para tratar de llegar hasta los mineros. Sin embargo, el ingeniero responsable de los trabajos comentaba que «su probabilidad de seguir con vida se está desvaneciendo» a medida que pasa el tiempo.
El ministro de Trabajo turco Ömer Dinçer, que se encuentra en la zona siguiendo las operaciones de rescate, se mostró no obstante optimista al decir que los informes apuntan a que la concentracción de gas metano podría haber disminuído en algunas zonas de la mina, permitiendo a los mineros sobrevivir. «Estamos manteniendo vivas nuestras esperanzas, esperamos que nuestros temores no se cumplan», declaró a la prensa Dinçer, al tiempo que indicó que no se habían detectado fallos en las medidas de seguridad de la mina.
 
«Aún no sabemos cuánto nos llevará alcanzar a los trabajadores, porque no sabemos el tamaño exacto de la galería», dijo por su parte el ministro de Energía, también desde el lugar del suceso, subrayando que no se conocía qué parte de la galería se había derrumbado y qué parte permanecía en pie tras la explosión.
 
Unas 400 personas participan desde la tarde-noche del lunes en las operaciones de rescate en la mina, mientras los familiares de los mineros atrapados permanecen en la entrada de la mina angustiados a la espera de noticias.
 
Se trata del tercer accidente minero que sufre Turquía en los últimos seis meses, después de que otra explosión de gas grisú en febrero colapsara una mina en la provincia noroccidental de Balıkesir matando a 12 mineros, y de que otros 19 fallecieran en la vecina Bursa en un accidente similar el pasado mes de diciembre. El peor desastre minero de la historia reciente de Turquía tuvo lugar precisamente en 1992 cerca de Zonguldak, cuando una explosión en una mina acabó con la vida de 270 mineros.