Papandreu consigue la mayoría absoluta y promete cambios en Grecia

Giorgos Papandreu, líder del socialista PASOK y ganador de las elecciones parlamentarias celebradas en Grecia, prometió cambiar el rumbo del país y sacarlo del caos social y económico.

Giorgos Papandreu, líder del socialista PASOK y ganador de las elecciones parlamentarias celebradas este domingo en Grecia, prometió ayer cambiar el rumbo del país y sacarlo del marasmo social y económico en que está sumergido.

Aunque en un principio no estaba claro si el PASOK conseguiría la mayoría necesaria para poder gobernar con comodidad, parece que finalmente recibirá 159 de los 300 escaños del parlamento heleno, lo que le otorga la mayoría absoluta. Mientras, el líder del conservador Nueva Democracia y primer ministro saliente Kostas Karamanlis, que había planteado estas elecciones como una reválida a sus cinco años en el poder y en la creencia de que obtendría una mayoría suficiente para implantar un programa de austeridad económica, presentó este mismo lunes su dimisión tras el fracaso en las urnas.

Papandreu, que quiso dar un mensaje de futuro y de esperanza con el que aglutinar a todos los griegos, advirtió no obstante que «el camino no será fácil», y prometió una vez más -como ha hecho a lo largo de toda su campaña- luchar contra la corrupción y el despilfarro.

Karamanlis llegó al gobierno en 2004 tras una serie de escándalos en el gobierno socialista prometiendo luchar contra la corrupción que se ha adueñado de varias esferas del país. Sin embargo, su gobierno se ha carazterizado por la pasividad ante los numerosos escándalos y las protestas callejeras, y ha culminado con la pésima gestión de los incendios forestales que arrasaron las afueras de Atenas hace dos años y de nuevo el pasado mes de agosto, culminando en el anuncio de unas elecciones anticipadas a principios de septiembre. Durante el período en el gobierno del primer ministro conservador, hasta cuatro ministros del ejecutivo de Karamanlis se han visto obligados a dimitir por escándalos de corrupción, mientras que el fraude fiscal ha alcanzado cotas nunca vistas en Grecia.

Papandreu no sólo ha prometido luchar contra la corrupción y el galopante fraude fiscal; también anunció durante la campaña electoral un plana para aplicar un programa de estímulo económico por valor de 2.500 millones de euros que dé un nuevo impulso a la alicaída economía griega, actualmente en recesión y una de las más afectadas por la crisis económica de toda la zona euro, con un déficit público que algunos analistas sitúan en el 11%. Sus planes incluyen también una nueva distribución fiscal, con mayores cargas para los más ricos, así como subir los salarios y las pensiones por encima de la inflación.