Medio centenar de muertos en Irak en el 10º aniversario de la invasión de Estados Unidos

Una cadena de atentados y ataques suicidas, perpetrados por la rama de Al-Qaeda en Irak, sembró el martes el pánico en distritos gubernamentales y de mayoría chií de Bagdad.

Varios atentados con coches bomba y terroristas suicidas sembraron el terror el martes en los distritos chiíes y del sur de Bagdad, la capital de Irak, dejando un balance de al menos medio centenar de muertos coincidiendo con el 10º aniversario de la invasión militar liderada por el ejército de Estados Unidos que derrocó al dictador Saddam Hussein.

Coches bomba hicieron explosión en las proximidades de un concurrido mercado de la capital iraquí así como en la llamada “Zona Verde” de Bagdad y en otros distritos de la ciudad. Un terrorista suicida se inmoló también a bordo de un camión en otro atentado contra una comisaría en una localidad de mayoría chií al sur de la urbe.

Fuentes policiales y médicas cifraron el número de muertos en al menos 50 personas, así como en 160 los heridos por los atentados del martes. Si bien como suele ocurrir a menudo en Irak ningún grupo reivindicó la autoría de los ataques, la rama de Al-Qaeda en Irak, el autodenominado “Estado Islámico de Irak” –que lucha por recuperar el terreno perdido frente a las tropas estadounidenses y este año ya ha cometido varios atentados- se perfiló como el principal responsable.

Desde el pasado enero los insurgentes sunníes vinculados a Al-Qaeda en Irak han intensificado sus acciones con el objetivo de desestabilizar el país y socavar la confianza en el ejecutivo dirigido por el primer ministro iraquí Nuri al-Maliki, que pertenece a la mayoría chií y ha sido acusado por sus detractores de buscar acaparar el poder y marginar a otras minorías como los sunníes –que habitan principalmente el centro del país- y los kurdos, que gozan de una gran autonomía desde los años 90 en el norte.