un agujero gigante de varias decenas de metros de diámetro en medio de una llanura en Konya, Turquía

Más de 650 agujeros gigantes han aparecido ya en Konya, Turquía

El nivel freático del agua continúa descendiendo en la llanura de Konya, situada en el centro de Turquía, como consecuencia del uso indiscriminado de los recursos hídricos y de la extracción de agua subterránea. Aquí, especialistas que trabajan en la zona señalan que las alteraciones provocadas por el consumo descontrolado del agua generan cavidades bajo tierra que terminan manifestándose en forma de agujeros gigantes: ya han aparecido más de 650 en la región, y cada vez surgen más cerca de áreas residenciales.

Los expertos que han estudiado la región subrayan que el agotamiento del agua bajo el suelo está estrechamente ligado a este fenómeno, principalmente debido al riego agrícola, creando condiciones favorables para la aparición de nuevos agujeros gigantes en el terreno. Cada año surgen nuevos cráteres en Konya y el riesgo se incrementa especialmente durante los periodos de sequía y de irrigación intensiva.

En declaraciones recogidas por medios turcos, Şükrü Arslan, presidente de la delegación en Konya de la Cámara de Ingenieros Geológicos de Turquía, señaló que el año pasado se formaron alrededor de 20 nuevos sumideros en la región. Arslan indicó que estas formaciones se concentran principalmente en el distrito de Karapınar, aunque también se han observado depresiones similares en los distritos de Çumra y Karatay.

El geólogo explicó además que la aparición de estos fenómenos aumenta especialmente tras periodos de lluvias o al final de largas etapas de sequía; al parecer, los episodios de colapso del terreno se registran con mayor frecuencia durante los meses de abril y mayo, pero también entre agosto y septiembre.

Un fenómeno ligado a la extracción descontrolada de agua subterránea

El experto advirtió que el uso indiscriminado del agua es una de las principales causas de la aparición de estos hundimientos en el terreno, por lo que subrayó la importancia de aplicar medidas de ahorro de agua, especialmente en la irrigación agrícola. Arslan también alertó de que, si continúa la extracción descontrolada de recursos hídricos bajo el subsuelo de la planicie de Konya, será inevitable que aparezcan nuevos agujeros en la región.

Según explican los especialistas, el riego agrícola provoca importantes fluctuaciones en el nivel del agua bajo tierra, que en algunos lugares puede alcanzar variaciones de hasta diez metros. Estos descensos -en momentos de sequía o de riego excesivo- y ascensos bruscos -cuando se producen aportes de agua por las lluvias- favorecen la disolución de las rocas y del suelo bajo tierra, generando cuevas subterráneas que, con el tiempo, colapsan provocando que el techo se derrumbe y dando lugar a estos grandes cráteres en la superficie. En la actualidad se estima que existen ya más de 650 agujeros gigantes en toda la cuenca de Konya.