Más de 20 muertos y 235 heridos por un atentado en un barrio chií de Beirut

Un grupo denominado Brigadas de Aisha se atribuyó el ataque contra un baluarte de Hezbolá en represalia por sus lazos con Irán y el régimen sirio de Bashar al-Assad.

El primer ministro interino del Líbano, Najib Mikati, declaró el viernes día de luto oficial en el país después de que un potente coche bomba explotara a última hora del jueves en la capital del país, Beirut, dejando más de una veintena de muertos -24 según algunas fuentes- y al menos 235 heridos, además de numerosas víctimas atrapadas entre los restos de los edificios dañados.

La explosión tuvo lugar al sur de Beirut en un barrio de mayoría chií, donde las milicias de Hezbolá tienen su principal baluarte. La misma zona de la capital libanesa ya fue objeto el pasado 9 de julio de otro atentado con coche bomba que causó más de 50 heridos, y dos meses antes dos cohetes eran disparados en otro ataque atribuido a grupos sunníes.

El atentado del jueves fue reivindicado a través de un video publicado en internet por las denominadas Brigadas de Aisha, un grupo prácticamente desconocido que aseguró estar preparado para llevar a cabo más ataques contra Hezbolá, un grupo con fuerte presencia en el Líbano y lazos estrechos con Irán y el régimen de Bashar al-Assad en Siria, donde sus militantes han llegado incluso a intervenir en los últimos meses para apoyar a las tropas del gobierno sirio en su lucha contra los rebeldes

“Esta es la segunda vez que decidimos el momento y el lugar de la batalla… Y si Dios quiere, veréis más”, declaraban los presuntos autores del ataque, calificando a Hezbolá y a su líder Sayyed Hassan Nasrallah como agentes iraníes.

“Enviamos un mensaje a nuestros hermanos en el Líbano, os pedimos que os mantengáis lejos de todas las colonias de Irán en Líbano”, añadió en el video un hombre enmascarado flanqueado por otros dos individuos armados, aludiendo a las zonas controladas por Hezbolá. “Hassan Nasrallah es un agente de Irán e Israel, y le prometemos más y más (ataques)”, concluía diciendo el mensaje.

Pese a la reivindicación del atentado por grupos armados sunníes vinculados a los rebeldes que combaten en Siria, algunos políticos libaneses como el ex general y ministro del interior Marwan Charbel, de confesión cristiana, apuntaron a que la explosión había sido preparada con mucho cuidado y podría ser una represalia de Israel por el ataque que Hezbolá perpetró la semana pasada y en el que resultaron heridos cuatro soldados israelíes.