Los rebeldes libios avanzan hacia el este de Trípoli

La oposición rebelde que combate al régimen de Muamar el Gadafi desde su bastión de Bengasi inició una ofensiva apoyada por la OTAN y avanzaba el jueves hacia la capital de Libia, Trípoli.

La oposición rebelde que combate al régimen de Muamar el Gadafi desde su bastión de Bengasi inició una ofensiva apoyada por la OTAN y avanzaba el jueves hacia la capital de Libia, Trípoli.

La ofensiva consiguió romper inicialmente el asedio al que estaba sometido desde hace meses la ciudad occidental de Misrata -única posesión rebelde al oeste del país- y avanzó a lo largo de la costa hacia Zliten, una población ubicada a unos 150 kilómetros al este de Trípoli, la capital de Libia y principal baluarte del coronel Gadafi.

La ofensiva que avanza hacia al oeste se suma a las fuerzas rebeldes que avanzan desde el suroeste de Trípoli gracias a los suministros de armas que Francia ha estado suministrándoles, teóricamente «para su auto-defensa», en lo que algunos países como Rusia consideran que es una clara violación de la resolución de la ONU que autorizó la operación militar en Libia, y que en principio establecía únicamente la creación de una zona de exclusión aérea y la protección de los civiles. Al mismo tiempo Italia, cuya postura en torno a la intervención en Libia ha sido cambiante desde el inicio del conflicto, anunció el jueves la retirada de su portaaviones «Garibaldi» por razones económicas, según fuentes del gobierno italiano.

De esta forma los rebeldes avanzan por dos frentes hacia la capital y acentúan la presión sobre el gobierno de Gadafi, cada vez más aislado por la comunidad internacional, que comienza a considerar al Consejo Nacional de Transición de Libia (CNT) -principal órgano de poder de los rebeldes- como el único interlocutor válido en Libia. Numerosos países han ofrecido ya apoyo diplomático y financiero al CNT.

Por otro lado ya se han alzado voces que alertan del peligro que podría correr el enclave arqueológico de Leptis Magna, una antigua ciudad romana de hace dos mil años cuya extensión y estado de conservación muchos expertos comparan como lugares como Pompeya, y que está incluída en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO. Varias organizaciones han advertido que fuerzas leales a Gadafi están utilizando el sitio arqueológico como arsenal, dado que se ubica a sólo unas decenas de kilómetros del frente, lo que hace temer por su integridad o la expone a posibles bombardeos de la OTAN.