Los guerreros de Xi’an llegan a Estambul

Parte de los Guerreros de Terracota, que representan al ejército del primer emperador de China de la Dinastía Qin, se exhiben en el Palacio Topkapı de Estambul a partir del 21 de noviembre.

 

Los Guerreros de Terracota, una colección de esculturas que representan al ejército del primer emperador de China de la Dinastía Qin, Qin Shi Huang, se exhiben en el Palacio Topkapı de Estambul a partir del 21 de noviembre.

Cinco de estos impresionantes guerreros, esculpidos a tamaño natural con una altura de 1,80 metros y cada uno con sus propios rasgos faciales y étnicos, serán mostrados en la sala de exhibición de los establos reales de la antigua morada de los sultanes otomanos a partir del miércoles como parte de la exhibición «Çin Hazineleri» («Tesoros de China»), que forma parte de una exclusiva y poco habitual exposición acordada conjuntamente entre los gobiernos de Turquía y China, país que rara vez autoriza el traslado de alguno de los guerreros de Xi'an fuera de su territorio.

Además de estos impresionantes soldados, fechados en el siglo III antes de nuestra era, podrán contemplarse en el Museo de Topkapı otros elementos del arte chino como piezas del Museo de Shangai y de la «Ciudad Prohibida» de Pekín, así como un caballo de terracota que nunca antes había sido exhibido fuera de China, según informó la agencia de noticias turca Anatolia.

La exposición de estas piezas únicas de miles de años de antigüedad ha sido posible únicamente gracias  la colaboración entre las autoridades de Pekín y Ankara así como a un acuerdo para asegurar las antigüedades trasladadas por una alta suma de dinero. Está previsto que los miles de turistas que visitan a diario el Palacio de Topkapı puedan disfrutar de estas maravillas de la arqueología y el arte chino durante los próximos tres meses.

Los Guerreros de Terracota de Xi'an fueron descubiertos en 1974 cuando se realizaban unas obras de abastecimiento de agua cerca de Xi'an, en la provincia central china de Shaanxi; dispuestos en orden de batalla, suman más de 6.000 guerreros a tamaño natural y cada uno esculpido con sus propios rasgos, creados para acompañar al emperador chino Qin Shi Huang en su tumba. Desde 1987 están considerados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, y en el año 2010 la arqueóloga Xu Weihong y su equipo -descubridores del yacimiento- fueron galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales.