Las palabras de un minero turco que conmocionaron a todo un país

»Voy a quitarme las botas para no manchar la camilla», dijo uno de los mineros rescatados, aún exhausto, tras pasar horas atrapado en el interior de la mina.

Uno de esos testimonios conmovedores que ha dejado la tragedia minera en Soma (Turquía) y que sirven para recordar -o dar a conocer- el carácter de los turcos, es el que ha dejado uno de los últimos mineros que fue rescatado el martes por la noche tras pasar varias horas atrapado en el interior de la explotación.

Después de que los equipos de rescate consiguieran sacar a los primeros mineros atrapados con vida, pero también a decenas de cuerpos sin vida de las cerca de 250 víctimas mortales que hasta el momento ha dejado la tragedia, varios rescatadores sacaban en plena noche del martes al miércoles a un trabajador del interior de la mina.

Acompañado por una mujer de su familia, y en medio de una gran multitud expectante que aguardaba también noticias del resto de mineros atrapados, un miembro del equipo de salvamento le ayudo a caminar hasta una ambulancia cercana que le esperaba para trasladarlo al hospital. «Cuídate», le dijo el rescatador mientras le daba la mano, antes de volver a su trabajo en las labores de rescate.

Completamente cubierto de negro por el mineral de carbón, y mientras la enfermera le intentaba acomodar en su camilla, el hombre -exhausto y sin apenas poder moverse- exclamó: «Çizmeyi çıkarayım sedye kirlenmesin» («Voy a quitarme las botas para no manchar la camilla»)… «No no, no te las quites, es igual, no pasa nada», respondió inmediatamente la enfermera mientras le tumbaba en la camilla.

La emotiva escena, difundida por un canal de televisión turco, fue reproducida a lo largo de todo el día por numerosos medios del país y tuvo un amplio eco en las redes sociales, ofreciendo un conmovedor testimonio en medio de la que es ya una de las mayores tragedias mineras de toda la historia de Turquía.