Las lágrimas de dos inmigrantes huidos de Irán tras ser capturados en Turquía

La policía turca detuvo en Adana, al sur del país, dos autobuses en los que viajaban medio centenar de inmigrantes ilegales, que habían pagado 5.000 dólares cada uno por cruzar la frontera. La mayoría eran paquistaníes y afganos, pero entre ellos había también una pareja de jóvenes iraníes, que no pudieron reprimir las lágrimas tras ser capturados. La chica dijo entre sollozos que en Irán podrían cortarle la mano por haberse teñido el pelo, mientras que a él podrían ejecutarlo por llevar tatuajes en el cuerpo.