La UE responde a Erdoğan que las residencias mixtas son una opción de los estudiantes

La polémica desatada en Turquía por el primer ministro al sugerir que podría acabar con las residencias en las que convivan estudiantes de ambos sexos, ha sido recibida con numerosas críticas incluso desde su propio partido.

La Unión Europea se sumaba el miércoles a la polémica desatada esta semana en Turquía por el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, que en los últimos días ha vuelto a la carga al sugerir que el gobierno podría intervenir en aquellas residencias donde convivan estudiantes de ambos sexos, algo que a su juicio va en contra de la línea «conservadora» de su gobierno y en lo que «debería intervenir el Estado».

En un comunicado emitido el 6 de noviembre por el portavoz del Comisario para la Ampliación de la UE, Stefan Füle, éste recordaba el informe de progresos emitido por la Comisión Europea el pasado de octubre en el que se alababan las reformas emprendidas por el gobierno turco, subrayando la importancia de «proteger el estilo de vida y la elección privada de cada ciudadano».

«Recordamos que un elemento central del reciente paquete de democratización anunciado por el propio primer ministro (Erdoğan) era la protección de los estilos de vida y las elecciones privadas de cada ciudadano. Este es un elemento al que dimos entusiasmadamente la bienvenida», decía el comunicado emitido por Peter Stano, portavoz de Füle.

«La elección sobre la cuestión debería en principio ser ejercida por los estudiantes y sus familias. Hasta donde sabemos, no existen estándares europeos que regulen la cuestión, y existen diferentes prácticas entre los estados miembros de la UE o incluso dentro de cada estado miembro. Esta es una cuestión que la sociedad turca necesita resolver primordialmente, sobre la base de un proceso de consulta inclusivo que integre las opiniones de todas las partes implicadas», añadía el texto emitido por la oficina de Füle, que precisamente tiene prevista el jueves su llegada a Turquía.

El origen de la polémica

Varios medios de comunicación turcos se hacían eco el lunes de unas palabras pronunciadas el fin de semana por el primer ministro en Ankara durante una reunión a puerta cerrada de su partido, en las que Erdoğan habría criticado duramente la existencia de residencias mixtas en el país en las que estudiantes de ambos sexos pudieran convivir, señalando que iba en contra de la visión conservadora de su partido.

«Hemos sido testigos recientemente en la provincia de Denizli. La insuficiencia de dormitorios (para los estudiantes) trae numerosos problemas. Estudiantes universitarios femeninos y masculinos se están alojando en la misma residencia. Esto no está siendo vigilado, esto es algo que va en contra de nuestra línea conservadora y democrática. Hemos dado órdenes al gobernador sobre esta cuestión. Esto será investigado de alguna forma», dijo Erdoğan según las palabras citadas por la prensa turca.

Pese a los intentos el mismo lunes desde el ejecutivo por negar cualquier tipo de inspección del gobierno contra las residencias de estudiantes, en la habitual reunión con diputados de su partido AKP en Ankara Erdoğan no sólo no se retractaba sino que insistía en la cuestión, desatando la polémica y reacciones en toda la sociedad turca y la oposición. «Nadie sabe lo que ocurre en estas casas… Todo tipo de cosas sospechosas pueden ocurrir (en estas residencias mixtas)… Cualquier cosa puede ocurrir. Luego, los padres lloran diciendo '¿Dónde está el Estado?'. Estas medidas se están tomando para mostrar que hay un Estado. Como un gobierno conservador y democrático, necesitamos intervenir», declaraba el primer ministro y líder del AKP.

Erdoğan insistía en que en varias regiones los estudiantes universitarios se encuentran con falta de sitio en las residencias y tienen que vivir en apartamentos, añadiendo que el gobierno estaba recibiendo información de inteligencia sobre lo que ocurre en estos lugares. «Llegan quejas de los vecinos cuando estudiantes masculinos y femeninos comparten apartamentos», afirmó, para añadir a continuación que sin embargo nadie debería interpretar esto como una intervención del Estado en los asuntos privados.

Pese a que el vice primer ministro turco Bülent Arınç había tratado el lunes de corregir las declaraciones de Erdoğan y negar que el gobierno fuera a llevar a cabo inspecciones, el miércoles el propio Arınç tenía que salir al paso de las nuevas palabras del primer ministro tras la reunión con su partido y negar que hubiera una diferencia de opiniones entre ambos, asegurando que apoyaba al jefe del ejecutivo.

«Hay personas a las que puede que no les moleste ver a sus hijas viviendo con un hombre extraño como harían una esposa y un marido, pero sin estar casados», dijo Arınç, añadiendo que sin embargo él mismo había visto en televisión a una joven criticar que un hombre y una mujer vivieran juntos sin estar casados, lo que para él es una señal de que los ciudadanos apoyan al gobierno en esta cuestión.